El rechazo a la tragedia en Deleuze
Devenir nunca es imitar, ni hacer como, ni adaptarse a un modelo, ya sea el de la justicia o el de la verdad. Nunca hay un término del que se parte, ni al que se llegue o deba llegarse. Los devenires no son fenómenos de imitación ni de asimilación, son fenómenos de doble factura, de evolución no paralela, de bodas entre dos reinos… Los devenires, es lo más imperceptible, son actos que sólo pueden estar contenidos en una idea, y que sólo pueden ser expresados en un estilo.
Un estilo no es una estructura significante, ni una organización bien pensada, ni una inspiración espontánea, … es un agenciamiento, un agenciamiento de enunciaciones. Tener estilo es llegar a tartamudear en su propia lengua… Hay que ser bilingües, incluso en una sola lengua, hay que tener una lengua menor en el interior de nuestra propia lengua, hay que hacer un uso menor de nuestra propia lengua… Las personas siempre piensan en un devenir mayoritario (cuando sea grande, cuando tenga el poder…), cuando en realidad el (more…)
