Lo criollo se construye como intento de conciliar exigencias contradictorias. La propuesta es sobre identificarse con lo blanco y occidental a la par que rechazar lo indígena y nativo. De allí la hospitalidad, y hasta obsecuencia, con lo foráneo, que es aquello que se desea y envidia, y la correlativa hostilidad con la “mancha”, con todo aquello que recuerde la raíz profunda que se tiene en la tierra. (more…)
La resistencia como fundamento de la libertad
Reflexiones a partir de la novela Los Rios Profundos de José María Arguedas.
Quisiera empezar agradeciendo la invitación del profesor Kaltmeier para participar en este evento. En realidad esta amable invitación me llegó hace pocos meses en circunstancias en que estaba trabajando, nuevamente, la obra del narrador y antropólogo peruano José María Arguedas. Esta vez en la perspectiva de organizar, conmemorando los cien años de su nacimiento, un gran ciclo de actividades culturales; un conjunto de seminarios y exposiciones donde se discuta la vigencia de su pensamiento. (more…)
Preparaste la trampa con cuidado. Tú, ya te habías juzgado. Eras culpable. Y aunque los cargos no fueran precisos la condena tenía que ser drástica, un verdadero ejemplo.
Hiciste todo lo preciso, con determinación. Te negaste a imaginar alternativas. Corrías furioso hacia la nada. (more…)
Fragmentos testimoniales y visiones del otro
Mi padre nació en Huancabamba en 1914. No obstante, migra muy temprano, primero hacia Chiclayo, luego hacia Lima, siguiendo los vaivenes de la finalmente exitosa carrera judicial de mi abuelo, (more…)
Homero Simpson, la caricatura feliz
Homero Simpson: el exceso despojado de su letalidad
Homero representa la transgresión (casi) sistemática de la ley en función de maximizar sus goces. Pero sus goces son elementales: comer, tomar, ver TV, jugar. Además están despojados de sus correlatos mortíferos. Homero come desmedidamente sin sentirse mal. Ni física, ni anímicamente. Entonces Homero encarna la fantasía de que basta cubrir las necesidades básicas para pasarlo bien y ser feliz. La desublimación radical. (more…)
Las Tres Razas de Francisco Laso
El cuadro muestra a tres niños jugando cartas. Se trata de una imagen “incorrecta” pues visualiza hechos invisibilizados, que no deberían existir según el espíritu (racista) de la época. Si el arte es, como decía Dilthey, el “órgano de exploración de la vida” resulta claro que la intención de Laso fue traer a la mirada hechos ignorados. Se trata, en realidad, de una imagen utópica, donde el juego y la igualdad reemplazan a la jerarquía y a la violencia prevalentes en las relaciones interétnicas en el mundo criollo del siglo XIX. Es decir, un mundo donde los negros eran esclavos, los indios eran sirvientes; y blancos eran amos. A la mirada del expectador se le ofrece un mundo cuyas claves parecen ser el sosiego y la familiaridad. La escena se representa, sintomáticamente, en lo que puede ser un lecho. O sea un espacio íntimo donde se suelen realizar los actos que definen la vida. (more…)
1. Cuando Marx piensa que la lucha de clases es el elemento dinámico de la historia está dando como supuesto un hecho que escapa su atención: la existencia de un orden social, de un conjunto de leyes y costumbres que representa, por así decirlo, la arena o fundamento en el cual se da el conflicto. Es decir, la lucha supone algún grado de integración. En una sociedad totalmente disgregada, en la que los vínculos sociales son débiles y no existe la confianza no podría hablarse ni siquiera de clases sociales.
2. Desarrollar una fenomenología de la disgregación social es una empresa de largo aliento en el Perú. No obstante, si fuéramos a concentrarnos en los hechos más sintomáticos, podría (more…)
La sexualidad en la pintura de Bendayán
Christian Bendayán se apropia del lenguaje plástico popular para elaborar una reflexión personal sobre el mundo y la vida a partir, precisamente, de interrogar ese mismo mundo popular, tanto en su momento de excitación gozosa como en su momento de precariedad.
El cuerpo femenino puede parecer un objeto. No obstante, en ese cuerpo mora una sombra, una promesa: el amor romántico. Expectativa que, sin embargo, es vivida como ilusa, que está desde ya dominada por el desencanto. Entonces, esta pretensión a la que no se renuncia, pero que se sabe irrealizable genera una agresividad o amargura que recorre la subjetividad femenina. Las malas experiencias (more…)

