Truculenta presentación de “profetas del odio”
Presentación del libro “Profetas del Odio: raíces culturales y liderazgo de Sendero Luminoso” Fondo Editorial de la PUCP, 2012. Segunda Edición.
Introducción
Después de esta introducción reproduzco el discurso que había preparado para la ocasión. En realidad no pude leerlo íntegramente pues un pelotón del Movadef (Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales, organización de fachada de Sendero Luminoso), presidido por el abogado Alfredo Crespo, irrumpió en la sala cuestionando el valor del libro, lanzando arengas a favor de la libertad de Abimael Guzmán y presentándose como los auténticos demócratas que luchan por la justicia en beneficio de las mayorías.
El abogado Crespo opinó que el libro era un “mamotreto”, que en realidad el “profeta del odio” era yo, el autor, que además era solo un “lacayo del imperialismo”, “rabiosamente anticomunista”. El libro reduciría la guerra popular a una perspectiva psicologista en la que yo enfatizaría el resentimiento social como el motivo fundamental la insurrección senderista. En realidad, Crespo y sus seguidores no habían leído el libro pero trataban de convertir su presentación en una suerte de tribuna para hacer propaganda a sus ideas. No había pues argumentos en su discurso pero si una vehemencia y una convicción que pretendían imponerse y acallar toda opinión contraria.
La verdad es que nadie había previsto la irrupción. Los comentaristas, Rolando Ames, Félix Reátegui y Rocío Silva Santiestevan ya había expuesto sus opiniones sobre el texto. La dirección de la mesa, a cargo de Patricia Arévalo, Directora del Fondo Editorial de la PUCP, en una actitud serena, -sin miedo, ni indignación- decidió darle 5 minutos para que expresara lo que tuviera que decir. Pero, claro, Crespo rebasaba los minutos y no era sencillo hacerlo callar.
Sobre todo, y aquí va el hecho doloroso, porque estaba apoyado por unos veinte muchachos que repetían, cada uno por su lado, ¡Déjenlo hablar! ¡Estamos en una democracia! De esta manera, con este respaldo, conseguían prolongar la intervención de Crespo. Pero en poco tiempo se hizo evidente que estos muchachos eran parte de un grupo organizado pues comenzaron a lanzar consignas a favor de la inmediata liberación de Guzmán.”Defendemos derechos del Dr. Abimael Guzmán Reynoso”. Presentaban a Guzmán como injustamente encarcelado por luchar a favor del pueblo. Y se definían así mismos como perseguidos por el odio de la reacción. La única manera de solucionar los problemas políticos derivados de la guerra popular -clamaban- es una amnistía que sería el fundamento de la reconciliación nacional.
Lo doloroso, y enigmático, es que muchachos tan jóvenes - sin experiencia directa de la insurrección senderista que asumió el terror como arma política fundamental- puedan pensar en Guzmán como una víctima a la se debe defender en nombre de la democracia y la reconciliación nacional. ¡Cuán profunda es la ignorancia de estos jóvenes! ¿Cómo explicar la ingenuidad latente en sus iracundas consignas? Y no se trata solo de un grupo pequeño en un acto puntual pues la presencia del Movadef entre los jóvenes se está multiplicando al punto que muchos opinan que es la organización política que agrupa más militantes en el Perú de hoy.
No hay arrepentimiento, menos la actitud humilde de pedir perdón por el enorme sufrimiento que causaron, lo que predomina es la arrogancia y la ira; la identificación con Guzmán, el suscribir –incondicionalmente- sus puntos de vista.
Arriesgo como hipótesis que en la socialización política de estos jóvenes la figura de Guzmán como una suerte de héroe “injustamente silenciado” es el hecho decisivo.
Dentro del panorama político actual marcado por la corrupción y el oportunismo; no es imposible presentar a Guzmán como el líder honrado y consecuente, como el germen de futuros cambios a favor del pueblo. Pero para que esta imagen sea posible es necesario que estos jóvenes sientan una gran necesidad de verdades absolutas, que estén a la búsqueda de un padre sabio y fuerte, y que proyecten esta imagen en Guzmán, por cuya liberación vale la pena entonces correr riesgos pues sigue siendo garantía de un mundo mejor.
Estos jóvenes que irrumpieron en la presentación eran de clase media. Probablemente, desorientados y a la deriva, han encontrado un catecismo que da sentido a sus vidas. Es probable que ocurra lo mismo en jóvenes del mundo popular. Es también muy posible que algunos, o muchos de ellos, tengan vinculaciones familiares con los senderistas de primera hora.
En todo caso, concluyo con la importancia que se debe dar a la enseñanza de la historia reciente del Perú. La única vacuna contra la demencia de estos jóvenes es la memoria. Y precisamente de eso trata mi libro “Profetas del Odio”; un intento de reconstruir como alguien desde una cómoda clandestinidad pudo mandar a matar y a morir con tanta sangre fría, sin la menor piedad, y cómo hubo jóvenes dispuestos a inmolarse o a protagonizar un carnaval de sangre y de crueldad contra el pueblo que pretendían representar. La figura de Guzmán es tanto más repudiable por cuanto nunca estuvo dispuesto a arriesgar su propia vida por las ideas que defendía.
Estuvo muy por debajo del endiosamiento que en torno a su persona propiciaba. Endiosamiento que continúa hasta nuestros días como ingrediente de un fanatismo político totalmente desfasado.
En realidad, a la luz de este incidente me siento orgulloso de haber escrito este libro pues muestra, en forma contundente, la responsabilidad de Guzmán en el baño de sangre que sufrió nuestro país.
Sin Guzmán, Sendero Luminoso no hubiera tenido importancia. Si uno piensa en la galería de líderes de la izquierda peruana de principios de los 80 no encuentra a nadie, salvo Guzmán, que fuera capaz de tomar la decisión de masacrar a la comunidad de Lucanamarca.
El Movadef ha colocado en you tube una selección de escenas de la presentación que puede consultarse en la siguiente dirección web:
http://movamnsitiayderfundamentales.blogspot.com/
Ahora sí, las palabras que no pude terminar de pronunciar.
Queridos amigos
Empiezo agradeciendo a Félix Reátegui, Rocío Silva y Rolando Ames por sus comentarios a mi libro, y su esfuerzo permanente por elucidar lo que hemos vivido en nuestro país. También agradezco al Fondo Editorial de la PUCP, a Patricia Arévalo, su directora por su apoyo a la publicación de este libro. También, en el plano editorial, a Pierre Emile Vandorne que coordinó los esfuerzos necesarios para que el texto pudiera marchar a la imprenta.
Pasando al proceso de investigación la primera deuda que tengo que reconocer es con Mariana Barreto Avila pues ella trabajó conmigo en todo el proceso de recoger información; me acompañó dos veces a Huamanga, tomó notas de las entrevistas que efectuaba y fue la interlocutora que permitió que se fueran sedimentando las primeras impresiones que fundan la argumentación de “Profetas del odio”. Sin su ayuda no hubiera podido llevar la investigación a buen término. De otro lado, Eleana Llosa realizó mucho más que el cuidado de la edición. Fue mi interlocutora en la parte final del trabajo. No sólo armó el aparato bibliográfico, revisó la redacción sino que fue conversando con ella que decidí un orden en los ensayos. Orden en parte sugerido por ella misma. Su consejo fue que no tuviera temor a la aparente arbitrariedad en la sucesión de los capítulos pues era mejor evitar lo lineal y predecible. Fui permeable a su buen criterio. Entonces, reitero mis agradecimientos a Mariana y Eleana.
El libro nace del impulso que significó para mí el semestre de investigación que obtuve en el año 2010. Me corresponde entonces reconocer la deuda que tengo con la Universidad por su apoyo a las iniciativas de los profesores. En especial al Vicerrectorado de investigación que también me ayudó con los fondos para contar con la asistencia de Mariana Barreto. Parte del semestre lo pasé en Madrid. Allí viví como si fuera un escritor profesional. Dedicado ,íntegramente, a la escritura. Acá debo mencionar y agradecer al profesor Jesús González Requena que me enseñó los principios que me permitieron descifrar el enigma que representan las imágenes.
Pero en este libro están presentes, de forma explícita, y, las más de las veces implícita, muchas de las lecturas que he ido realizando en los más de cincuenta años que llevo frecuentando libros. Y una dedicación tan larga y sostenida no podría explicarse si no fuera profesor universitario y, además, si no tuviera una comunidad de colegas y estudiantes con la cuál he ido intercambiando opiniones en un diálogo que continúa. Cierto que la vida académica en el Perú no facilita el desarrollo de obras de largo aliento. Después de la tesis de doctorado vienen los ensayos. Ocurre que entre los 3 cursos que tenemos que dictar, y la comisiones en que participamos, ya no hay tiempo ni energía para pensar en formatos más orgánicos. Pero se puede sacar ventaja de esta situación. Mi camino ha sido escribir textos más sintéticos, y, con el tiempo, cada vez más personales y tentativos. Además, desde siempre, me sentí convocado por lo interdisciplinario. Esta libertad para ir errando entre conceptos de distintas disciplinas se la debo a la Sociología pues en la tradición de esta disciplina está el impulsarnos a la búsqueda de otras perspectivas. Entonces, así, leyendo una cosa, y también la otra, llegué a los llamados “estudios culturales”, a una estrategia de leer la realidad que enfatiza lo fecundo de cruzar las fronteras de los campos disciplinarios en la perspectiva de hacer visibles conexiones que suelen escaparse a la atención de quienes se concentran en un solo enfoque. Pero, claro, la estrategia de saber un poco de muchas cosas tiene sus riesgos, sobre todo la ligereza y la frivolidad, pero también tiene sus promesas como la de lograr panoramas más amplios y comprensivos. En este proceso de ir definiendo un enfoque basado en los estudios culturales he contado con la inapreciable ayuda de Alberto Flores Galindo a cuya obra y amistad tanto debo. Pese al tiempo que ha transcurrido desde su partida, me acompaña en un diálogo que continúa. Y en el momento actual son muchos mis interlocutores. No puedo nombrarlos a todos. Pero al menos tengo que reconocer la importancia del diálogo con mis colegas del departamento de Ciencias Sociales; entre ellos Nelson Manrique. Y fuera de mi grupo inmediato debo mencionar los mutuos aprendizajes logrados con Víctor Vich, Juan Carlos Ubillúz, Carmen María Pinilla, Cecilia Esparza, Rafael Tapia y Elena Piazzón.
Sin el entorno y el soporte de mi familia nada me hubiera sido posible. Los muchos años compartidos de armonía y complementariedad son el vínculo o raíz que me nutre de la serenidad siempre amenazada por mi desmesura. Agradezco entonces a Patricia, Florencia, Rómulo y Paola, por su amor y compañía.
II
Después de estos agradecimientos me gustaría referirme a la génesis de este libro. Como a todos los peruanos, también para mi, Sendero Luminoso representó un enigma. Un primer intento de acercarme a su comprensión fue mi libro Razones de sangre, aproximaciones a la violencia política. Publicado en 1998 se hizo acreedor al premio de investigación otorgado por nuestra universidad. Me costó mucho trabajo escribirlo. La investigación duró varios años y con frecuencia quedó paralizada por el desánimo de no poder intuir una arquitectura de conjunto. Finalmente, creo que fue un aporte.
Pero en el año 2009, cuando empecé nuevamente a investigar la insurrección de Sendero Luminoso habían muchas más fuentes disponibles y, además, el paso del tiempo hacía posible un acercamiento diferente, más sereno y objetivo; finalmente contaba con nuevos recursos conceptuales como para analizar imágenes y videos.
En todo caso el estímulo inmediato fue la aparición en you tube de la versión completa del video conocido como la danza de Zorba el griego. Es decir la grabación del último encuentro del comité central de Sendero Luminoso. Observándolo, una y otra vez, me di cuenta de la profunda idolatría que Guzmán despertaba entre sus seguidores. Y también de la actitud desdeñosa y poco comprometida con que el propio Guzmán devolvía los gestos de adoración de sus fanáticos partidarios. Definitivamente el hombre Guzmán no estaba a la altura del endiosamiento al que era elevado. Aún cuando esta situación respondía, en mucho, a sus permanentes exigencias. Otro estímulo importante fue la aparición de su autobiografía llamada “De puño y letra”. Pese al título se trata de un conjunto más bien insulso de textos jurídicos. No obstante como una suerte de prólogo Guzmán insertó unas notas verdaderamente autobiográficas que, leídas y vueltas a leer, resultaron muy significativas para elaborar las preguntas que guiarían la investigación.
Entonces el propósito inicial de aproximarme al hombre Guzmán fue ampliándose de manera que se trataba de comprender como su discurso alucinado había logrado capturar la imaginación de tanta gente. Para este propósito contaba con el monumental estudio de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y con el archivo de testimonios y entrevistas que me permitió acceder a los puntos de vista de los máximos dirigentes de la insurrección. En estas ideas y vueltas fui ratificando y elaborando una presunción que siempre me acompañó. Me refiero a la importancia del trasfondo religioso de la insurrección senderista. En este punto la concepción weberiana de la secularización resultó clave, como también lo fue el postulado de Castoriadis sobre el cambio en los universos mítico simbólicos que dan sentido y abrigan a la criatura humana. Ambos autores subrayan que el cambio en las creencias esconde continuidades más profundas de manera que tras la súbita hegemonía del marxismo en la Huamanga de los años 70, la ciudad más marcada por el catolicismo colonial, había que identificar la persistencia de antiguas tradiciones, como la creencia en una verdad definitiva, revelada por una autoridad en comunicación directa con la trascendencia. Y, finalmente, una y otra vez acudió en mi ayuda la obra de José María Arguedas. Sus novelas y cuentos, a los que siempre he regresado en los últimos veinte años, me sirvieron como una fuente privilegiada para tratar de entender la subjetividad andina; en especial el significado de la evangelización colonial con su exaltación del sufrimiento y la obediencia. Y también para acercarme a la manera en que los pueblos andinos lograron resistir la imposición colonial.
III
Pero más allá de la historia del libro, me gustaría compartir con Uds. la apasionante experiencia que significa investigar en el sentido más arcaico y fundamental de la palabra. En latín investigare significa ir en búsqueda de una pista o huella, de un vestigium que es el término que nombra la huella en tanto tiene un origen desconocido. Es decir, la idea original es que solo hay un resto y tenemos que reconstruir el todo al cual pertenece. Se trata de encontrar algo que uno no sabe qué cosa es hasta que, terminada la investigación, logramos explicar mediante un argumento el significado de esos restos que nos interrogaban. La investigación básica es pues la exploración de lo desconocido, el seguir la pista de leves presentimientos, tomar decisiones basadas en la intuición, aceptar sumirse en un estado de confusión donde muchas cosas pueden ser para, desde allí, desechar y esclarecer. Es decir, se trata de todo lo opuesto a la manera en que el positivismo imagina, o reifica, la investigación básica. Para empezar no existe algo así como un marco teórico ya dado pues este se va ensamblando en la propia investigación de acuerdo a las exigencias que nuestras incertidumbres plantean y en base a los conceptos que aparecen como más sugerentes para superar esas incertidumbres. Tampoco hay hipótesis pues tan solo tenemos sospechas o presunciones que se desmienten o se enriquecen. De la misma manera no existe un método fijo o un orden pre establecido sino que estos van apareciendo conforme avanza el proceso de investigación. Seguir la pista significa aceptar lo confuso de la realidad, estar dispuesto a vivir en la interrogación y la incertidumbre, luchar para que las hipótesis que vamos elaborando correspondan a la realidad que tratamos de explicar. Y comprender que por más que nos afanemos nuestro esfuerzo está destinado a ser parcial e incompleto pues, pese a que las interrogantes sigan proliferando, en algún momento tenemos que poner punto final a nuestro trabajo. Investigar es pues una aventura, adentrarse en el laberinto, sin garantías, ni certidumbres definitivas. Una pasión que se sufre pero que encuentra grandes recompensas en los momentos del “Ajá”, del asombro que nos produce esa realidad que logramos descubrir, esa frase que condensa multitud de hallazgos.
Sería muy lamentable que en nombre de la predicibilidad y el control, este tipo de investigación sea desechado a favor del positivismo y su reificación del proceso de investigar. No quiero que producir un mal entendido pues no desecho la metodología positivista. Si queremos, por ejemplo, explicar el rendimiento escolar en términos de comprensión de lectura o capacidad para realizar operaciones matemáticas, es enteramente válido diseñar un protocolo de investigación que trate de relacionar estas habilidades con factores como la configuración familiar, el nivel de nutrición, el lenguaje materno, etc. Lo más probable es que nuestros prejuicios o hipótesis se comprueben. Pero este es el punto cuando la investigación básica tiene que tomar la posta. Examinar, por ejemplo, la dinámica de las configuraciones familiares que están detrás de los altos y bajos rendimientos. Creo que la universidad es el espacio que debe fomentar este tipo de investigación a la cual se afilia mi libro.
Termino con una frase de Albert Einstein “Si supiese qué es lo que estoy haciendo, no le llamaría investigación, ¿verdad?

Estimado Gonzalo, he observado con profunda preocupación lo ocurrido en la presentación de tu libro a la que me hubiera encantado asistir, pues he adquirido este libro tuyo, como otros. Pero ocurre que justamente porque te he leído la preocupación que siento no es producto de la actitud de los seguidores del MOVADEF sino de tú reacción y la los demás miembros de la mesa.
Evidentemente no defiendo para nada la posición senderista, ni sus ideas, ni el pasado que defienden, ni su lucha “reivindicativa” actual, pero reconozco que lo que hemos visto en la presentación de tu libro es un acto político sin lugar dudas. Un acto político que, como seguro bien sabes, Sendero Luminoso ha utilizado constantemente durante su existencia: irrumpir en el espacio académico con consignas políticas y crítica ideológica sostenidos en una demanda de objetividad histórica y positividad científica. Los que hemos estudiado en San Marcos o los que han sido universitarios en los años ochenta se conocen de memoria ese discursete.
Es frente a esto que me preocupa de sobremanera la reacción de la mesa. No eran académicos cualquiera los que estaban sentados allí. Estaba Rocío Silva Santiesteban, presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; estaba Felix Reátegui ex comisionado de la CVR y estabas tú, estudioso de la dinámica social y política del Perú, además del presentador de un libro precisamente sobre Sendero.
¿Por qué, Gonzalo, guardar silencio frente a la interpelación política senderista y continuar con tu presentación tal como había sido planificada? ¿Por qué recurrir al argumento falaz de que era una “presentación de libro” y en ellas no se debate (?)? ¿Por qué huir a la confrontación política en el momento que más era requerida y reducir sus intervenciones al puro saber académico, ya inútil en ese momento?
Leo tus descargos y me preocupo más aún. Adjetivas la presentación como truculenta y creo que no te equivocas. Evidentemente fueron sobrecogidos por el dramatismo mórbido de las consignas políticas de los senderistas y rehuyeron la confrontación. Rehuyeron hacer de su saber una posición política antitética a la planteada en ese momento, lo cual (con el público a su favor como estaba) hubiese ejemplificado una excelente manera de responder a la truculencia senderista.
Pienso que es inevitable asumir una posición política cuando se investiga sobre Sendero Luminoso. Eso te toma aunque uno lo evite. Es un problema aún vivo en nuestro país y frente a eso no hay objetividad posible. En eso Crespo no se equivoca e interpela tu posición política sobre Abimael Guzmán. Tú decides ignorarlo (con una respuesta escueta para salir del paso), del mismo modo que Belaunde los ignoraba como abigeos cuando realizaban sus primeras incursiones, del mismo modo que Lima los ignoró hasta que las bombas empezaron a explotar en nuestros patios traseros.
Gonzalo, me llena de preguntas lo sucedido. ¿De qué sirve el saber académico sino puede hacer frente a las interpelaciones mas endebles? ¿Qué DDHH representamos si no podemos defenderlos frente a su principales violadores? ¿De qué vale la memoria si no fortalece nuestro accionar político en el presente para que el pasado no se repita?
Hablas de lo doloroso y enigmático de ver a los jóvenes senderistas, y sostienes que es un problema de falta de conocimientos e ingenuidad. Pues yo no lo creo. El acto político no requiere necesariamente el saber (por eso los senderistas no necesitan leer tu libro, ni ninguno otro), pero este indudablemente lo fortalece. Esos jóvenes están convencidos de lo que hacen y dicen, creen en ello como ustedes creían en la revolución en los 70 y responden igual que ustedes cuando la reacción los llamaba ingenuos.
Es mi humilde opinión que ustedes perdieron una excelente oportunidad de dar un ejemplo en ese momento, de sentar una posición política democrática clara de rechazo a la violencia y a la manipulación de la historia. Pero no lo hicieron. Prefirieron ceñirse a las reglas del Otro de las presentaciones de libros y callaron, ignoraron, y perdieron. Me preocupa tanto la facilidad con la que Sendero se lleva una victoria (pues estoy seguro que así lo sintieron) en un auditorio en contra y frente a tres de los más reconocidos académicos de nuestro medio. ¿Qué podemos esperar?
Saludos.
Javier Urbina
PD: Entiendo que el video ha sido editado por MOVADEF y que, de pronto, no se observa todo lo que la mesa dijo. Si ha sido así y, felizmente, estoy equivocado en todo lo que digo, te rogaría que nos los hicieras saber, con el fin de tener el panorama completo.
Comment by Rogue Academic — 2012 07 @ 11:52 pm
¿porque no eres mas objetivo en tus obras?… lo que pasa es que los de la PUCP repiten lo que dice Cipriani… por eso esta como esta… no pasa nada con ese feudo llamado…
Comment by fdsf — 2012 07 @ 1:16 am
Gonzalo, me enteré en las noticias lo que sucedió en el Centro Cultural. Lamento mucho la situación que tuviste que pasar, pero sobre todo, lamento observar cómo de forma descarada el terrorismo sigue presente en nuestra sociedad como práctica ideológica ferviente.
Es algo que no podría atribuir a la ignorancia, tal vez a otras carencias. En todo caso, es doloroso, tienes toda la razón. Saludos.
Comment by ana — 2012 07 @ 3:45 am
A los del movadef les salió el tiro por la culata lo que han hecho es promocionar su libro….
Comment by andree — 2012 07 @ 6:46 am
su posición respecto a SL es ridicula tratar de reducir todo al odio y desconocer las causas estructurales de la violencia.
También ridicula es su posicion frente a los que se manifiestan contra Conga por una parte reducirlos a manipulables primitivos creyentes de la religiosidad andina y por otra reducir a los dirigentes a caciques frustrados.
¿Alguan vez cuestionara a las elites de este país? y ¿los adjetivizará facilmente?. Lo dudo los caviares no han hecho ni harán eso.
Comment by Ada — 2012 07 @ 7:34 am
Sr. Gonzalo
Yo estuve en su presentación, y realmente me apenó mucho ver su desprecio a quienes tienen una ideología distinta a la suya, además que se esperaba de usted que debatiera, pero realmente se corrió, así lo vio y muchos de mis amigos también. ¿Qué podemos esperar de intelectuales o académicos que sacan libros por doquier y no saben si quiera argumentar frente a su rival político? Decepcionante, porque por más que usted haya dicho que era una presentación, eso no limitaba a generar el debate que muchos de los jóvenes esperamos. Y realmente con esas actitudes suyas, solo nos queda creer en el MOVADEF.
Comment by Carmen — 2012 07 @ 2:25 pm
No entiendo para qué coloca “comentarios” si no los va a publicar, asu profe usted sí que es un cobarde, discúlpeme pero así da qué pensar.
Comment by Carmen — 2012 07 @ 2:27 pm
Lamentable lo ocurrido, pero también lamentable que ustedes no hayan hecho nada para callar a un defensor de terroristas. Solo agachaban la cabeza o se miraban sin saber que responder. A veces nos hace falta indignación ante estos actos de provocación. Levantarse e irse y dejarlos con su locura. Un ejemplo que las universidades peruanas no se merecen… tuvieron su tribuna…
Comment by Johan — 2012 07 @ 3:43 pm
El abogado de Guzmán y representante de MOVADEF se llama Alfredo Crespo, no Juan Carlos Crespo.
Comment by Teresa — 2012 07 @ 3:46 pm
Creo que hay un hecho clave en la aparente fortaleza de este grupo: su red social y como la van tejiendo. Muchos de los militantes del Movadef son familiares cercanos o lejanos de los presos terroristas y se han mantenido unidos y constantes. Los más jóvenes han recibido ese mensaje de odio hacia la sociedad y el Estado desde pequeños y es evidente que han sido adoctrinados para luego aleccionar a otros jóvenes en sus nuevos espacios de socialización como la universidad, el instituto, con sus parejas, etc. A la vez, fortalecen ese vínculo con “peregrinaciones” a cárceles como Lurigancho a visitar a los senderistas encarcelados. Fomentan la ideologización fundamentalista engañando con supuestos grupos de estudio científico, aunque sabemos que lo que practican en realidad es pseudociencia social. Por contacto con alguno de ellos, mi impresión es que muchos de estos jóvenes que integran ese movimiento movadef y que no tienen una relación directa con los senderistas presos arrastran fuertes problemas de adaptación, inseguridad y aislamiento. Es urgente y necesario trabajar en las curriculas educativas para frenar esa ideologización de odio y rencor, que en sociedades donde subsisten problemas de desigualdad y pobreza como la nuestra, tienen un campo fértil de cultivo.
Comment by José — 2012 07 @ 4:57 pm
Le felicito por su valentía, que por lo visto, les falto a los presentes en la presentación de su libro. A los Abimaelistas no hay que tenerles miedo, y hay que enfrentarles directamente. NO AL MIEDO.
Comment by Carlos — 2012 07 @ 5:27 pm
El endiosamiento de Guzmán por los senderistas no difiere en mucho del que los apristas prodigaron en su momento a Víctor Raúl Haya de la Torre.
En ambos casos el fenómeno refleja el que la feudalidad no haya sido superada totalmente en el terreno de las mentalidades en el Perú.
Ambos personajes representan en el inconciente de sus huestes al señor Feudal, al caudillo que es necesario, como el aire, para vivir.
En el Peru además, para el mayoritario segemento social donde predominan la raigambre indígena, está todo el peso de la historia pre hispánica, con esos “Incas” considerados una suerte de dioses.
Durante un milenio o algo así vivimos bajo una teocracia.
…de modo menos aparatoso este mismo fenómeno se da por ejemplo en grupos como “Los Israelitas del Nuevo Pacto Universal” o en ese mundo subterráneo de las sectas dirigidas por predicadores evangélicos-brasileños y así.
Ahora bien, el comportamiento de Crespo y de sus juveniles seguidores era exactamente el mismo comportamiento de la extrema izquierda en las aulas universitarias ( de las universidades públicas) en las décadas del 70 y 80.
Modestamente creo que no hay que academizar algo tan presente en la subjetividad del peruano de a pie (particularmente el andino)…igual leeré el libro.
Comment by Gonzalo — 2012 07 @ 5:57 pm
una vision muy interesante
Comment by zuider zamalloa — 2012 07 @ 7:37 pm
Estimado Gonzalo,
Soy el editor general de diario16. Felicitaciones por tu excelente investigación sobre “los Profetas del odio”. Nos gustaría publicar algunos capítulos del libro y tener tu autorización para ello. Podríamos incluso publicar páginas sucesivas.
A la espera de tu pronta respuesta.
Un abrazo
Fernando Valencia
4213883 / 4401712 anexo 102
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RPM #0018521
Comment by Fernando Valencia — 2012 07 @ 8:47 pm
Es lamentable que existan estos espectaculos, siendo solo la presentacion academica de un libro, tal como dice usted, tambien es cruda la ignorancia de estos jovenes que solo se guian por un manual y no por ver las cosas desde una perspectiva mas critica para poder entrelazar todo lo que paso en esos tristes años. Tambien como dijo en la presentacion, ya no dan miedo, al contrario eso nos da mas fuerza para discutir y debatir. Felicitaciones por su libro. Atentamente Poll Gallegos (U. Villarreal) Historia.
Comment by Poll Gallegos — 2012 07 @ 9:57 pm
Etimado Gonzalo : Estoy totalmente en desacuerdo con su ultimo libro y hasta con el titulo ya que me parece que en vez de fomentar la reconciliacion entre peruanos , este genera mas odios y resentimientos ,se qeu estamos en un sistema donde todo vale para vender del cual usted es fiel defensor por no decir una lacayo del imperialismo, pero se respeta su posicion y con odio de clase la repudiamos .
Comment by WILSON — 2012 07 @ 10:36 pm
Qué indignación sentí ver a ese grupo de gente, no solo por defender a Abimael Guzmán si no porque se apoderaron de la sala y nadie pudo reaccionar de una forma contundente, ni los panelitas, ni los concurrentes a la presentación, al contrario éstos se paraban para irse en vez de intentar callar a ese grupo y expulsarlos de la sala, razón tiene Martín Tanaka, nos falta respuesta política, si Alfredo Crespo no tenía argumentos como dijiste en la presentación pues, no debió adueñarse de la sala, que eso nos sirva de reflexión a todos.
Comment by Leyla Contreras — 2012 07 @ 11:40 pm
luego de la des(afortunada) presencia de los integrantes del movadef en su intento por interrumpir la presentación de su libro, este post me genera un par de apreciaciones; primero que lo sucedido puede resultar afortunado si evaluamos como la falta de acciones por parte del gobierno (educación), de la sociedad civil y la esfera privada en aspectos que implican la memoria colectiva, recuerdos que implican a la re-construcción de un Estado, puede permitir que jóvenes se dejen conducir por la ideología del odio hacia el otro, hacia el diferente, y cómo ésta, en una sociedad que aún se encuentra en proceso de “curación”, puede volver -si es que no realizamos las acciones necesarias- a penetrar en las mentes que se dejan llevar por ideas anácronicas, pero que lamentablemente el motivo de estas (discriminación, racismo, clasismo) aún son reforzadas en el día a día por los medios de comunicación, publicidad, discursos políticos. Lo segundo es el aspecto de la investigación, que importante para los jóvenes que iniciamos en la investigación de fenómenos sociales que se generen y produzcan investigaciones con enfoques interdisciplinarios, los cuales manifiestan la búsqueda de una realidad sospechada, lograda ubicarla luego de finalizado la investigación. Saludos profesor, espero leer pronto su libro.
Comment by Jesús Marroquín — 2012 07 @ 4:24 am
Vuestro libro me parece importante, y es lectura obligada para mí y en especial para que lo lean mis hijos y todos aquellos que tuvieron la suerte de no vivir, todo lo que vivimos nosotros,de sufrir lo terrible y deleznable de aquellos días y para que sepan contra quien luchamos… para recuperar la paz que ahora vivimos… paz que es frágil, mientras existan jóvenes equivocados y desinformados… un abrazo.
Comment by Marco Alfaro — 2012 07 @ 7:25 am
“Para cada roto hay un descocido”, es la frase que se me vino a la mente después de ver el video ‘editado’ de la presentación de tu libro. Pero, ¡cuidado con el roto! y veamos qué está pasando por la mente de los descocidos, creo que esta es la mayor preocupación. Ah, y en contra de los que argumentan que no se debatieron los argumentos del ‘roto’, tengo que decir que evidentemente no había nada que discutir al respecto, para eso están los diarios. Todo mi apoyo Gonzalo!
Comment by Eduardo — 2012 07 @ 5:47 pm
Hola Gonzalo.
Lamentable la presentación de estos personajes llenos de odios en la presentación de tu libro. No lo he leído aún, pero si leí, y releí, tu libro Razones de Sangre, entonces tengo pendiente la lectura de esta nueva publicación. Me pregunto a donde nos llevará la ingenuidad de estos jóvenes arengando por la libertad de Guzmán. Ingenuidad y rabia. Ignorancia y resentimiento. Combinaciones peligrosas en un país como el nuestro. En el video del MOVADEF pude apreciar el rostro de algunos asistentes a la presentación. Vi desconcierto y risa tímida, y a pesar que no vi miedo quedo preocupado porque la vehemencia de los jóvenes de MOVADEF parece avasalladora.
Comment by Juan Luis Villegas — 2012 07 @ 10:35 pm
Lamentable no es la reacción del autor del libro” Profetas del odio”, lamentable es la actitud de los jóvenes del MOVADEF, uno no necesita haber vivido durante la época del terrorismo como para darse cuenta quién es un asesino y quien no. Además, muchos dicen que se debió seguir con el debate, pero hacer un debate implica dar y recibir argumentos de ambas partes, y aceptar el argumento del otro para llegar de repente a un consenso. Y es completamente imposible aceptar alguna idea de los de MOVADEF. Por mi parte no creo que con el libro se esté llamando a la no reconciliación nacional, sino más bien, “refrescar” la memoria a los que parece que no vivieron o no les contaron lo que fue esa guerra interna.
Comment by Claudia Alvarez — 2012 07 @ 12:35 am
Gonzalo, nos indigna de sobremanera el proceder del abogado de Abimael y ese grupo de jóvenes fanáticos. De solo mencionar el nombre del terrorista recuerdo cuantas personas cercanas que sufrieron y sintieron directamente el efecto de tanta violencia, ex-alumnos del colegio que estuvieron en los dos bandos, como soldados, policías, o como enrolados en el SL. La muerte los rondaba…
El objetivo era la presentación de tu libro que ha generado expectativa en todo el público hasta en los del MOVADEF que aprovecharon para mostrarse como son,exhibicionistas, oportunistas y fanáticos por revivir tiempos de odio y muerte.
Comment by AnaTeresa — 2012 07 @ 5:40 am
Este es un país, al parecer, irremediablemente dividido. Se puede ver eso incluso desde la composición social y fenotípica predominante en los grupos beligerantes en esa malograda presentación de libro. Triste ver al sector intelectual, bienpensante y liberado de odio, en tanta intransigencia e insensatez para entender el origen de ese fanatismo, para poder saber reducirlo, para poder siquiera discutir con el, para al fin eliminar ese secular resentimiento y sentar las bases de una gran nación. Ese libro, sin duda, azuza más los odios y resentimientos.
Comment by manuelbpl — 2012 07 @ 6:48 pm
Más allá de la repugnancia que nos causa a todos estos seguidores de Abimael Guzmán Reynoso; hay que recalcar que la crítica que le hizo su abogado a Gonzalo Portocarrero fue bastante precisa e insiciva. Es decir la forma en que el libro trata al fenómeno sendero luminosos con un origen en el “psicologismo” y no en una comprensión sociológica sistémica.
Qué pena que el prof. Portocarrero haya respondido ante esta válida crítica con un simple “no tienen argumentos”.
Comment by María G. — 2012 07 @ 9:26 pm
Lamentable la actitud de esos individuos jóvenes y mayores al presentarse descaradamente y Dar consignas a favor del terrorismo y su caudillo, la actitud como se menciona antes pudo ser enfrenarlo con los fundamentos con los quesu mesa y usted conoce, pero son decisiones del momento, posiblemente pudo causar y empañar de forma violenta el evento, en fin, el punto no es si usted se corrió, o no, si quizo ser diplomático y no caldear los ánimos, si usted representa o no al imperialismo o al nefasto Ciriani, si vende o no su libro, si el nombre de su libro es instigador a enfrentamientos, nada de eso el punto es que la doctrina terrorista y demencial esta presente!, esta creciendo y lo peor de todo en nuestras universidades de donde salen nuestros profesionales, eso es lo preocupante que la juventud es inocente y fácil de convencer, motivos muchos, familias separadas, faltase comunicación en el hogar, programas televisivos basura, noticiero de señal abierta sensacionalistas, periodismo chicha, sistema educativo deficiente, sectorización social y discrimacion por parte del gobierno, hay muchas causas para que estas ideas catastróficas del terrorismo y otras mas aparezcan en nuestro país y si con un nombre de libro ofensivo haces que aparezcan estos terroristas esta bien, porque nos damos cuenta que halgo esta mal y que debemos actuar para evitar que renazca esa ideología que tanto daño hizo a nuestro, país, como peruano, saludo al autor del libro y repudio la ignorancia e inocencia de esa juventud tan ignorante.
Comment by Juan Carlos Loayza Navarro — 2012 07 @ 11:52 pm
Escuchar a los voceros del Sr. Abimael Guzmán en el evento de la PUCP ha sido bueno para constatar la pobreza de su discurso (100% culto a la personalidad), lo limitado de sus proyecto (liberar a su lider) y el total desconocimiento de lo que pensamos y sentimos hoy en día los peruanos y cómo miramos nuestras vidas. Somos consciente de los enormes problemas que como país están pendientes de resolver y estamos dispuestos a construir soluciones, pero hemos aprendido que el camino no es la muerte y la destrucción, venga de donde venga.
Gracias Gonzalo, eres uno de los más lúcidos intelectuales que tiene el Perú.
Silvana.
Comment by Silvana Salazar bibliotecóloga — 2012 07 @ 2:38 pm
ESPACIOS PARA LA DISCUSIÓN POLÍTICA CON SENDERO. Escuchar a los voceros del Sr. Abimael Guzmán en el evento de la PUCP ha sido bueno para constatar la pobreza de su discurso (100% culto a la personalidad), lo limitado de sus proyecto (liberar a su lider) y el total desconocimiento de lo que pensamos y sentimos hoy en día los peruanos y cómo miramos nuestras vidas. Somos consciente de los enormes problemas que como país están pendientes de resolver y estamos dispuestos a construir soluciones, pero hemos aprendido que el camino no es la muerte y la destrucción, venga de donde venga.
Gracias Gonzalo, eres uno de los más lúcidos intelectuales que tiene el Perú.
Silvana.
Comment by Silvana Salazar bibliotecóloga — 2012 07 @ 2:39 pm
Hola Gonzalo. Respeto al incidente ocurrido en la presención, me parece que tuvistes una gran oportunidad para iniciar justamente esa guerra ideológica que aun esta pendiente desarrolarse entre los que estamos de lado de la democracia y al defensa de los derechos humanos y los sednerista que buscar la destruccion de la sociedad peruana a traves de la violencia y el asesinato.
Comment by guillermo bonilla — 2012 07 @ 6:31 pm
Los televidentes han podido ver la contundencia de las ideas que en cortos minutos ha realizado el doctor Crespo. Ha sido excelente. Claramente se puede distinguir entre las dos posiciones en que se articulan al fin de cuentas los hechos e ideas políticas que hoy “están sobre la mesa”: revolución y contrarevolución. La contrarevolución tratará por todos los medios de llevarnos por el camino más negro de la historia, la esclavitud en todoas sus formas y expresiones, y hoy principalmente asalariada y precaria con su pariente más cercano que es la opresión. Y lo hace por que piensa que las masas son fáciles de aceptar, de manipular para seguir lo mismo de siempre, hoy que ya entramos al tercer milenio, el milenio de la definitiva liberación del hombre, en una sociedad sin explotados ni menos explotadores. Y por otro lado, los que hoy están por las ideas nuevas de efectivamente liberación nacional del imperialismo y por un verdadero cambio de sociedad, lo cual se dá en todos los terrenos y de todas las formas.
Ese mamotreto, por que como sabiamente dice el doctor Crespo lo es, no parte por analizar los caminos de la sociedad peruana, el derrotero de las sociedades, la contradicción entre lo viejo y lo nuevo. Y más bien, sesgadamente y de forma artera levanta infundios contra el defendido del doctor simulando análisis. Infundios que solo en las casas imperiales en todas las épocas de la historia de cambios sociales, se fraguaban. Por lo cual ha resultado un éxito rotundo la breve argumentación de ideas contrarias a ese refrito de Portaquerro que el doctor Crespo ha hecho.
Es más, hasta el título del mamotreo, como atinadamente se ha titulado, es un plagio en cuanto al título, pues ya en 1957 hubo un trabajo del argentino A. Jaureche con exactamente mismo nombre (”Profetas del Odio”).
No hay calidad menos originalidad en este mamotreto, m’as bien está claro que fue financiado (como siempre) por la Universidad Católica, la cual a su vez siempre está sujeta al financiamiento de centros e instituciones cuyas sedes están en el mismísmo país yankee. Es de especial nombrar como auspiciador principal la Fundación Rockefeller.
Comment by Amado Nervo — 2012 07 @ 8:43 pm
La presencia de personajes ligados a movadef en la presentación del libro no hace sino mostrarnos de lo bien organizado que se encuentra ese grupo terrorista. Sorpresa mayor me causó la pasividad con la que reaccionaron los panelistas y los invitados, quienes prácticamente le brindaron tribuna libre a Crespo. Ahora, que hacer para contrarrestar el avance de esa ideología sanguinaria que en los 80s y 90s causaron destruccion, caos y muerte, creo yo que debemos pasar de ser simples observadores a ser actores principales en defensa de la real democracia desde todos los frentes, en el hogar, trabajo y principalmente en las instituciones educativas donde prácticamente nuestros estudiantes están siendo adoctrinados sin que nadie haga algo por evitarlo. En ese sentido Prof. Portocarrero Ud. es uno de los indicados para evitar que esa tendencia siga en crecimiento antes que sea tarde.
Comment by arturo — 2012 07 @ 10:35 pm
Esos 20 jovenes que gritaron: “Déjenlo hablar! Estamos en una democracia!” (por Crespo), creen que en democracia: se escucha . Lo que no saben es llevar la escucha a la práctica.
Habría sido oportuno explicarles, que Guzmán y su grupo atentaron contra la vida y la libertad, muchas veces por la espalda y sin dar la cara. Que ejercieron la crueldad, que no tuvieron compasión y sembraron miseria y dolor. Que dejaron un montón de discapacitados. Que traicionaron la democracia (pretendieron dinamitarla), que no creen en ella, que si creyeran estarían profundamente avergonzados, dolidos, dispuestos a escuchar todo el daño que han causado. Y a pedir perdón, aunque sea por recuperar la dignidad.
Los seres humanos escogemos con que nos queremos quedar, que aire nos alimenta y que queremos preservar.
Comment by anonimo — 2012 07 @ 2:18 am
Mi querido Profesor Portocarrero,
Sendero Luminoso y sus simpatizantes, no son fenomenos aislados, ni tampoco creo puedan reducirse a la “maldad humana”, “el odio” u otras categorias de las emociones personales. Desde que otros fenomenos llevan similares caracteristicas -Al Qaeda; Nazismo; Mau Mau, etc.- creo que solo vale investigar las fuerzas sociales que generan estos grupos. Es posible que las fuerzas sociales que los generan, sean igualmente tan destructivas, como el mismo Sendelo Luminoso. Nada viene de la nada, accion y reaccion: Alli la oportunidad de Investigacion Cientifica.
Comment by Patroklos — 2012 07 @ 4:57 pm
Bueno, he leído detenidamente los comentarios de Gonzalo respecto de la presentación de su “Libro” si así se puede llamar. De similar manera he observado el vídeo en You tube, y para tener mayuor objetividad adquirí el libro y lo leí vorazmente, de manera que podía emitir una opinión.
Comment by Alejandro carvilla returto — 2012 07 @ 6:07 pm
LOS ABANDERADOS DE LA DEMOCRACIA DE ESA BENDITA UNIVERSIDAD “CATOLICA” CONTROLADA POR “EL SATANAS DE CIPRIANI”…PIENSAN Y ACTUAN
COMO SI ESTUVIERAMOS EN PLENA EDAD MEDIA O FEUDALISMO DONDE LOS CURAS FARISEOS CONTROLABAN “TODO”, ESO ESTA PASANDO CON INTECTUALOIDES DE PACOTILLA COMO EL LLAMADO G. P. QUE HABLA DE “falta de memoria”; AL CONTRARIO DERIA QUE ESTE VOCERO DE LA CIA NORTEAMERICANA, NO SABE NADA HISTORIA DEL PERU EN EL PROCESO AMARICANO Y MUNDIAL… MEJOR REVISE LA HISTORIA Y HABLE.
Comment by jiowerfjhweuio — 2012 07 @ 10:06 pm
Un comentarista dice que Belaunde confundió a los senderistas con abigéos. Eso ocurrió durante el primer su gobierno con ocasión de las guerrilas de De la Puente. Por otro lado, los senderistas son indefendibles.
Comment by luis a — 2012 07 @ 10:21 pm
noestoy de acuerdo
Comment by daniel — 2012 07 @ 1:45 pm
El mundo social con sendero sería “igualdad” para las gentes solo que en esa igualdad no entrarian sus lideres y dirigentes, un mundo de “iguakdal” con un unico dios: abimael guzman, y su santa comitiva: los dirigentes del partido “comunista” que estarian por encima de esa “igualdad”…trabajarian todos menos abimael que se daria la gran vida
Comment by Rojas valverde — 2012 07 @ 3:40 am
el estudio y comprensión de la historia lleva a entender a cabalidad los acontecimientos ocurridos, lo que sucedio el 80 fue una guerra contra el estado, los pobres se rebelaron para instaurar un mundo nuevo y destruir este caduco y podrido al ue usted como fiel lacayo del imperialismo defiende. Hacer un analisis sicologista para entender un hecho social histórico es un lamentable intento intelectual burdo y falaz, muestra su odio ciego hacia el pueblo, intente si le es posible estudiar la historia y no haga de su poca intelectualidad u pesimo negocio
Comment by alberto — 2012 07 @ 2:42 am
sr gonzalo a parte de insultar a las futuras generaciones lo que hace es correrse al debate ideologico , su amnesia se quedo en la decada de los 80 no ve que todo cambia son momentos de reconciliacion , lo que necesita el peru es curar heridas y no atizar contiendas como lo hace usted.
Comment by fermin — 2012 07 @ 3:35 am
La futura generacion tiene que saber y conocer el terror que causo el Cendero Luminoso en los Años 80;Y que hoy quieren ser como partidos politicos para imponer su idiologia Marcista.
Y, que hay de los inocentes campecinos que fueron víctimas del terrorismo a sangre fria,asesinados en frente de sus familias, madre,padre esposa, hermano,hermana, hijos;Ese dolor jamas se borran. Y que hoy se quieren llamar Movadef.Creo que hayque tener un poco de corazon para sentir el dolor de las victimas; saber aque grupos o partidos apoyar por que eso sera el futuro de nuestro país.
Comment by Edgar — 2012 07 @ 11:08 pm
Profesor Portocarrero es indignante la presencia de Sendero, pero mas indignante es que intelectuales como ud. escriban libros con verdades a medias, Ud, dice que estos grupos como Sendero ya no dan miedo y ahora uno puede expresarse libremente, pero parece que ahora el miedo es a los militares, cuando estudiara Ud. las motivaciones que tuvo el estado para asesinar a gente inocente, cual unico error fue vivir entre dos fuegos asesinos. Lo unico que hace ud es contribuir al engaño, y ayudar A que estos del MOVAdef tengan pretextos para seguir existiendo, mientras se nos siga ocultando la verdad y se habla sin miedos, los jovenes no trendemos armas para salirles al frente a este grupo asesino SL.
Comment by J. Rolando Ramos — 2012 07 @ 1:41 am
Dr. Gonzalo Portocarrero, felicitaciones, es Ud. Uno de los mas lucidos sociologos del país. La publicación de su libro, contribuye al analisis riguroso de lo que fue –y ya no es- el senderismo. Estudié en San Marcos y los conozco de memoria. Su periodico “El Diario”, de esa época era solamente una retahíla de panfletarismo carente de cienticidad politica. El tiempo ha demostrado que la –supuesta- ideología que postulaban no logró absolutamente nada en el país. No hubo cambio en sus condiciones para los pobres. Solo hubo, para peor, muerte para ellos. El “pensamiento” de su lider es hoy inviable. Su conducta ha sido repetidamente triste, para la idolatria que se le profesaba: vease nomás el video donde se da la mano con Montesinos, con reverencia claudicante. Como bien dijo Ud. hoy no intimidan a nadie y solo son un triste recuerdo reciclado que se dedica a mendigar amnistías.
Comment by Hugo sanmarquino — 2012 11 @ 6:46 am
3 prisiones,un brazo quebrado,hambre,miseria,frio,dolor desde mi infancia,ese es mi modesto curriculum.Veo que no dejan de repetir las viejas catedras del occidente desfazado,que no se ajusta a la realidada incaica,solo a la mestiza de lima y,villorrios cercanos.El viejo academico no ha pegado el salto dialectico hacia adelante,sigue repitiendo como el loro choclero lo que le cantan harvard,sorbona,el clero ultrareaccionario de ese ciprini atornillado en su puesto burocratil de una secta reñigiosa que nada tien que ver con nuestra idiosincracia..FUE IMPUESTA A SANGRE Y FUEGO-NO SOMOS ESPAÑOLES,TAMPOCO ITALIANOS EH.
Comment by TOMAS HERNANDEZ C — 2013 01 @ 2:08 pm