Portocarrero, un libro notable
Por Mirko Lauer
Ahora que el Premio Nobel aguzará por un tiempo la consideración por la literatura, quizás es un buen momento para comentar un notable libro de ensayos de Gonzalo Portocarrero. Oído en el silencio (Lima, PUCP-Pacífico-IEP, 2010) es una selección de cinco años de blogs que abre un nuevo espacio en la ensayística peruana.
Lo notable en esta obra es que inaugura lo que en el mundo anglosajón se llama el ensayo personal, un tipo de comentario en que el autor no escamotea su intimidad (que es lo habitual en nuestra tradición) sino que la utiliza como espacio de aproximación a lo social. Lo cual demanda una lectura exigente, pero muy enriquecedora.
La tradición central del ensayo peruano, es más bien didáctica, dada a las admoniciones, las lecciones y las denuncias, siempre en el espacio público, muy raramente en el privado. Las excepciones son raras, y no son famosas. Eluden la confesión, el secreto compartido, el juicio del autor sobre su propia persona.
Hay excepciones. Algunos ensayos de José María Arguedas, El aprendizaje de la limpieza de Rodolfo Hinostroza, ¿Por qué hacen tanto ruido? de Carmen Ollé, entre los que recuerdo. Son valiosos desnudamientos de la experiencia. Pero Portocarrero es además enciclopédico, y su mirada cubre buena parte de lo que es relevante hoy en el Perú.
Portocarrero quiere que lo conozcamos, y el ejercicio vale la pena. Aquí hay un intelectual de primera línea revelándonos no solo lo que piensa, sino además lo que siente, lo que teme, lo que desea o fantasea. Esta actitud, anclada en el psicoanálisis y las ciencias sociales, resulta un método novedoso y eficaz para acercarse a la realidad.
La realidad que aborda el autor es amplia. Entre otros temas comentados, hay estupendos literatos que no son de frecuente lectura entre nosotros, el cine, la política, el cruce de inconciente y cultura, su propia circunstancia como peruano. En todos los casos su visión desde lo personal tiene algo novedoso e inquietante que aportar.
Tal vez no es casual que estos textos provengan de un blog. La red es el lugar de un intenso desenfado que rara vez aparece en los espacios convencionales, definitivamente otro estilo. Los postings de Portocarrero conservan un rigor académico, pero comparten con la red la vocación de cercanía existencial con el lector.
Todo esto hace pensar en la frase de Walt Whitman en Hojas de hierba: “este no es un libro, quien toca esto toca a un hombre”. Es difícil que Oído en el silencio, con sus 500 páginas y su alta cultura, sea un éxito de ventas. Pero ciertamente va a influir en las opciones de los nuevos ensayistas, y en algunos no tan nuevos.
Cuántas veces, releyendo a nuestros ensayistas peruanos favoritos, hemos extrañado la aparición de algunas ventanas hacia su persona. Una ausencia que ha resecado el diálogo de ideas en un país tan necesitado de más afecto y ternura en los intercambios culturales. Es lo que ofrece Portocarrero en estos textos de notable valentía.

Buen reconocimiento al libro de Gonzalo, donde se nota un trabajo sincero y con riqueza para asuntos colectivos y personales. Él expresa de modo integral, no solo asuntos solo académicos de ciencias sociales sino que abarca asuntos concretos de la realidad con una articulación con áreas culturales, humanas y psicoanalíticas. Sobre todo, muestra su calidad de persona.
Una cita de Mirko que todos compartimos, es una obra significativa “en un país tan necesitado de más afecto y ternura en los intercambios culturales.” Gonzalo merece tal valoración.
Comment by Milagros — 2010 10 @ 5:55 pm
Notable. Gonzalo, no sòlo te mereces ese comentario sino muchos màs dada tu ya notable trayectoria acadèmica. Por aquì, en Arequipa, aùn no ha llegado el libro, pero que no sòlo llegue sino que ojalà se presente por tierras mistianas. Un abrazo.
Muchas gracias Jose Luis. Cultivar la generosidad engrandece el alma pero es tan difícil. Si, hay superarse a sí mismo. Es la manera de estar abierto y esperar lo bueno. Saludos. Gonzalo
Comment by Josè Luis Vargas — 2010 10 @ 9:50 pm
Una mezcla de psicoanalisis y reflexiones sobre lo social tan necesaria en la cultura peruana. Hay que ser valiente para para desvestirse y compartir, de manera aguda y profunda, preocupaciones e inquietudes de todo tipo.
Gracias Gonzalo por este espacio.
Gracias a ti Olga. La verdad es que uno es nada si no hay alguien que lo nombra. Y yo no me dejado nombrar, al menos fácilmente. Saludos
Comment by Olga Pizarro — 2010 10 @ 11:02 pm
Gonzalo, en verdad es un libro notable. Yo lo he estado leyendo en desorden y salteado, pero tus ensayos sobre caudillismo y autoritarismo en el Perú son muy buenos. Me están ayudando mucho en la investigación que estoy haciendo sobre el movimiento lgtb.
Otra cosa que me gusta de tus ensayos en ese libro y en tu blog es tu lenguaje. Debes ser de los pocos sociólogos que conozco que escriben pensando en que sus textos suenen bien. Los silencios de tu libro suenan bonito.
Felicitaciones!
Un abrazo.
Muchas gracias GK. Tu sabes muy bien que en todo esto hay mucho trabajo pero también mucho gusto. Sobre todo vida que se explora sin concesiones.
Comment by Giancarlo — 2010 10 @ 4:19 pm