El aburrimiento es el cuartito oscuro donde has sido replegado por fuerzas misteriosas. Como tu estancia se te hace cada vez más insoportable, entonces te golpeas contra las paredes. Te haces daño. O ese daño se lo haces a otro. Pero en algún momento te sientes más fuerte, y, venciendo la intimidación, comienzas a explorar ese cuartito. Entonces te das cuenta que en una de las paredes hay una puerta de vidrio. Pero la luna está tan sucia que no deja pasar ninguna luz. De todas maneras este encuentro ha sido una sorpresa de manera se ha avivado en ti una chispa de interés. Con tus propias manos comienzas a limpiar ese vidrio. De pronto entran unos rayos de luz al cuartito. Resulta que es más amplio de lo que habías imaginado. Y tampoco es tan feo. Podría ser tu hogar, y, además, lo podrías dejar cuando así lo quisieras. Tú sabes que afuera hay muchas cosas interesantes que te aguardan. No estás encerrado.
II
El aburrimiento es el retorno al absurdo primordial de la condición humana. De pronto se desvanecen los intereses y los deseos. Todo nos resulta indiferente. Nada nos seduce. Se han caído los sentidos que producían un horizonte de mañana. Estamos atrapados en un presente que no pasa. Radicalmente solos. Abandonados por la vida. No queremos estar donde estamos pero no concebimos otro lugar donde podamos estar. Ráfagas de desesperación perturban nuestro maltratado ánimo. Pero no se nos ocurre nada. Otra vez en la experiencia del aburrimiento somos dolorosamente conscientes del sin propósito de la vida. Todas las creencias que nos animan han quedado en suspenso. La desesperación y la rabia se abren paso y ellas nos invitan a golpear.
III
La experiencia del aburrimiento es probablemente universal. No creo que escapen a ella ni siquiera los individuos más motivados de las épocas más comprometidas. En su libro Estancias, Giorgio Agamben, transcribe los testimonios de los monjes en los monasterios medioevales. Vivían una vida que giraba en torno a la comunión con Dios. Una vida metódica. Pero aún en esas vidas tan protegidas por las creencias y los ritos, no faltaban momentos en los que reinaba la “acidia”, un sentirse extraño a todo afán, al borde de la desesperación. En la interpretación de la época la “acidia” era concebida como una acechanza del demonio sobre la fragilidad humana. Y no quedaba más remedio que persistir en esa metódica de vida pues era la única protección que alejaba del abismo del caos. Las horas peligrosas eran las de principios de la tarde, cuando ya se habían cumplido los trabajos y oraciones. Entonces, el desvanecimiento del sentido, la sensación de que nada importa, intensifica la tentación representada por esos pecados capitales que llevan al vicio y la muerte del alma.
IV
La cultura es una manera de llenar el vacío que el retroceso de la naturaleza y el instinto han producido en la criatura humana. A través del trabajo, la religión, el arte y el amor nos inventamos fines y tareas que seducen nuestra vitalidad de modo que puede ser satisfactorio el despliegue de nuestra energía. Así, construimos un mundo que es nuestro hogar. Allí estamos protegidos, hasta cierto punto, de la depresiva experiencia del absurdo. Estamos encarrilados en una vida que aceptamos como nuestra. Pero cuando nuestra energía se queda sin objetivos entonces estamos de vuelta en el tedio.
Con el aumento del tiempo libre, y el debilitamiento de la religión, las posibilidades de aburrimiento se multiplican. Y si la invención de nuevos sentidos no logra encausar nuestra vitalidad en deseos e intereses, entonces estamos frágiles; vulnerables al tedio y su secuela, la tentación de hacer(nos) daño. La respuesta de nuestra cultura ha sido el entretenimiento. Matar el tiempo con la producción de las llamadas industrias culturales. Pocas cosas producen ahora más terror que el aburrimiento. Ese terror es síntoma de la debilidad de nuestra cultura para producir sentidos e intereses. Es como si detrás de la compulsión por entretenerse estuviera el terrible fantasma del aburrimiento.
V
Pero es posible otra manera de enfrentarse al aburrimiento. Ya no como esa nada que todo se traga, que nos encierra en el silencio y en las ganas de morir. Se trata de hacerlo hablar. Escuchar lo que nos tiene que decir. En el aburrimiento hay un llamado dirigido a nuestra creatividad. Una insatisfacción con la que no podemos contactarnos. En el tedio se pone en evidencia el reclamo de nuestra humanidad contra una vida que ya no convence.
VI
Épocas aburridas
“Los años que van de 1885 a 1898 fueron como las primeras horas de la tarde en una casa rica, llena de salones espaciosos; quiero decir el momento anterior al te. Entonces no se creía en nada, salvo en las buenas maneras. Y la esencia de las buenas maneras puede definirse como contener el bostezo. Y el bostezo puede definirse como un aullido silencioso”.
La cita es de Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) escritor inglés. Su frase me parece precisa. Es el vacío de sentido que sufre la época victoriana y que ha sido magiustralmente descrito en el cuento de Joyce “Los muertos”. Un “remedio” a esa crisis de sentido fue la primera guerra mundial con el auge del nacionalismo. Una nueva pasión mortífera impulsaba a la gente al heroísmo y a la muerte. Pero el testimonio más contundente del aburrimiento como encuentro con el absurdo es Trilce de César Vallejo. La lucha con el tedio es el gran tema de Trilce. Pero esa lucha se pierde. Solo más tarde en “Poemas Humanos” y “España aparta de mi este cáliz” logra Vallejo, a través de las figuras del bolchevique y del miliciano, producir un sentido que nos defienda de la corrosión del aburrimiento.

Buena reflexión sobre algo real que percibimos.
Eso, implica una crisis de cambio para madurar y optar ya por algo con sentido auténtico. Por eso…”siempre hay porque vivir, porque luchar…”lara lalaa lara
Comment by Aaaa — 2009 03 @ 3:32 am
En el Perú hay tantos problemas y posibilidades en tantos rubros donde es difícil aburrirse pues se requiere de creatividad para afrontarlos y así tomar decisiones atinadas e innovadoras logrando mejoras en la familia, la educación, en la comunidad. …hay todavía tanto que hacer. ¿verdad?
Comment by Anonymous — 2009 03 @ 8:53 pm
ES CIERTO LO QUE HAS ESCRITO:
ALGUNAS VECES “SOMOS DOLOROSAMENTE COSCIENTES DEL SIN PROPOSITO DE LA VIDA”.
“LAS HORAS MÁS PELIGROSAS ERAN LAS DE PRINCIPIOS DE LA TARDE, CUANDO YA SE HABÍAN CUMPLIDO LOS TRABAJOS…”
“POCAS COSAS PRODUCEN AHORA MÁS TERROR QUE EL ABURRIMIETNO.” QUE PENA QUE SEA ASÍ. “OTRA MANERA DE ENFRENTARSE AL ABURRIMIENTO. SERÍA “…HACERLO HABLAR.” ESCUCHARLO SANAMENTE PUES EN UNA MEDITACION DONDE PUEDAN DARSE MOMENTOS DE CONSOLACIÓN VS OTROS DESOLACIÓN.
“EN EL TEDIO SE PONE EN EVIDENCIA EL RECLAMO DE NUESTRA HUMANIDAD” POR UNA VIDA AUTENTICA.
FINALMENTE, RECHAZO DE PLANO, ESO DE QUE “EL DESVANECIMIENTO DEL SENTIDO… INTENSIFICA LA TENTACION REPRESENTADA POR ESOS PECADOS CAPITALES QUE LLEVAN AL VICIO Y LA MUERTE DEL ALMA.” PUES AHÍ ESTÁ LA CAPACIDAD DE AUTOGOBIERNO DE CADA PERSONA, BASADO EN EL AMOR PROPIO.
PARTICIPEMOS TODOS…
–MARCHA POR LA VIDA DEL NO NACIDO. 28.mar.2009
–¡UNA HORA POR EL PLANETA! para salvar el mundo presente y futuro. Cuidemos la Luz. 8.30pm.
Comment by Victoria — 2009 03 @ 5:42 am
Primero deja que te diga que me gustó tu tema, me sacó de la acidia por unos minutos. Segundo: “mal de muchos consuelo de tontos” yo pensaba que era la única en aburrirme en este hermoso planeta y ahora me entero que es un mal universal… pero un momento, somos tan egoistas, tan desequilibradamente egoistas que por eso nos aburrimos. Podría estar haciendo ayuda humanitaria y me da flojera y se me pasan los días y se me pasa la vida y qué aburrido todo!!!
Gracias por tu comentario. No creo que haya necesidad de castigarse. Si no hacemos trabajo voluntario por algo será. Lo que trato de sugerir es que cuando podamos, tratemos mejor de no escapar del aburrimiento, sino escucharlo, conversar con lo que tiene que decirnos sobre nuestra vida.
Saludos cordiales,
Gonzalo
Comment by bajoeldesierto — 2009 04 @ 3:18 pm
Con una agenda tan recargada en pro de los demás es difícil aburrirse, o a caso se evita tener tiempo para la introspección o meditación… ¿será así? Nooo…
Comment by ... — 2009 04 @ 4:55 am
Parece que la gente creativa siempre será la minoría y la gente de una actitud pasiva será más. Estaba pensando que, en el pasado, hacía la gente que hoy se pasa la vida viendo la tele. Es claro que entonces la gente no tenía tanto tiempo libre y tampoco tenía la tele. Pienso que la diversión antes era mas activa, porque uno tenía que vestirse para salir de la casa a bailar o a chupar, y eso requiere cierta actividad. La tele es todo lo contrario y ademas es antisociable. Creo que el aburimiento es una consequencia de vivir unas vidas vacías sin construir los mundos interiores.
Comment by Dora — 2009 04 @ 10:30 am
“Hay también una dimensión en las que no piensan ustedes lo suficiente, estoy convencido de ello, porque viven ahí como en el aire que respiran desde que nacieron, y se llama aburrimiento. Tal vez nunca han pensado hasta qué punto el aburrimiento es típicamente una dimensión de la Otra cosa, que incluso se llega a formular así de la forma más clara -quisiéramos Otra cosa. Estamos dispuestos a comer mierda, pero no siempre la misma“.
Jacques Lacan, Seminario V, Las formaciones del inconsciente
Comment by Valentina — 2009 04 @ 7:16 pm
Hola! Muy bueno tu artículo. Me gustaría saber que publicaciones podemos conseguir sobre el aburrimientos. Tengo ADHD y esto es muy común en “nuestro universo”… Leí algo escrito por Brown que habla de diseñar estrategias para salir del aburrimiento, esto es buscar varios focos de motivación… Pero me gustaría leer más… Si saben algo sería bueno que lo publiquen en comments.
Gracias!
Ezekyel =)
“El cambio siempre comienza en uno mismo”
Comment by Ezekyel — 2009 06 @ 3:27 pm
tengo un hijo con adhd y esto del aburrimiento es muy comun en él, el mejor regalo el mejor momento en cuestion de pocos minutos se convierte en tedio y dice quiero otra cosa..etc. Por algunos momentos pienso que estresa pero otros tantos le invito a seguir explorando su mundo y le entiendo porque ver la vida de un solo color es tenaz…
Comment by Liliana — 2009 07 @ 1:20 pm