
Hacia el año 2200, como resultado de una catástrofe ecológica, la humanidad, o lo que de ella queda, se ve forzada a abandonar la tierra. El planeta está muerto, es incapaz de sostener la vida. Los sobrevivientes se embarcan en una gigantesca nave. Periódicamente envían sondas para averiguar si la tierra es ya capaz de albergar vida. Pero los siglos pasan y no hay novedades. Dentro de la nave los seres humanos se vuelven cada vez más gordos y perezosos. Además cada vez están más solos pues el contacto físico, cualquier vínculo con el otro, semeja una invasión o un desafío inmanejable. Cada persona vive, aislada, en un confortable sillón volador de donde nunca tiene que bajarse. La gente ya no camina más. Las máquinas proveen todo lo que se pueda necesitar. Y el entretenimiento depende de la comida y de las pantallas de tele que cada uno tiene frente a sí. La abulia es general pero reina el conformismo. No hay desesperación. Quizá porque hay algo que se espera. Las sondas que vienen de la tierra. En algún momento, se presume, será posible el regreso.
Pero en la tierra algo ocurre. Hay un pequeño robot WALL-E que continúa operativo. Su misión es recoger y acopiar escombros. Es una máquina que se alimenta de energía solar. Convive con una cucaracha que es el único ser viviente. Wall-e trabaja con tesón y alegría, aunque no tiene sentido lo que hace. Le basta cumplir con su deber. En algún momento se topa con la sonda que investiga las condiciones de la tierra. Esta sonda se llama Eva y responde a una tecnología mucho más elaborada que aquella que mueve a Wall-e. Pero las diferencias no importan y se produce el famoso “click”. Es el embeleso del amor. En ese momento descubren una pequeña plantita. Es algo vivo que anuncia que la vida es nuevamente posible en la tierra. Entonces, prendado de Eva, el cumplido robot se cuela en la nave que transporta a la sonda y que, con la fabulosa noticia, se dirige de regreso a su base.
La presencia de Wall-e es un factor que galvaniza lo poco de desorden que subsiste en la enorme embarcación espacial controlada por una gran computadora. El desorden tiene que ver con algunas máquinas defectuosas y con la adormecida esperanza en torno al regreso a la tierra. Pero ocurre que la gran computadora no está, en realidad, dispuesta a abandonar su control sobre la vida de los hombres. El retorno no está entre sus programas. Entonces, bajo el emblema de la pequeña plantita, se inicia la gesta de los hombres por recuperar su vida. La rebelión contra la computadora es exitosa gracias a la ayuda de Wall-e. Finalmente la humanidad regresa a su casa dispuesta a aprovechar su nueva oportunidad.
II
La película esquematiza algunas tendencias vigentes en el mundo de hoy: la debilidad de los vínculos, la depresión, la obesidad, el entretenimiento como única luz. Pero en esta apatía está latente el mito del retorno, la espera a que la tierra sane de sus heridas. No obstante, si no fuera por Wall-e esta espera no tendría término. De alguna manera, para esta humanidad que vive en el exilio, Wall-e se convierte en un agente mesiánico. Sin saber lo que hace, guiado de su amor por Eva, Wall-e es quien hace posible el plan del retorno. El pequeño robot resulta más humano que los desolados y adiposos sobrevivientes. Es un personaje tierno y simpático.
Entonces ¿qué nos dice la película? La idea es que la tecnología produce una sobre abundancia que lleva a una catástrofe ecológica. Y para los sobrevivientes la tecnología elimina la necesidad de trabajar y destruye el sentido de la vida. La humanidad pierde toda agencia. Las máquinas lo controlan todo. En este panorama la salvación viene de una vieja máquina que conserva las propiedades que sus creadores tuvieron pero que sus descendientes han perdido. La capacidad de hacer vínculos. El amor.
III
En todas las culturas la catástrofe simboliza el ansía por un gran cambio. Este deseo, que surge desde el aburrimiento y la insignificancia de la vida, se asocia a lo catastrófico cuando no aparece un camino que permita imaginar una salida a la insatisfacción. El gran cambio vendrá no de una acción colectiva inteligente sino de una circunstancia azarosa e imprevisible. Quizá podría decirse que con la crisis (¿terminal?) del socialismo hemos entrado una época en que solo podemos esperar pues no tenemos nada que hacer. Pero la película nos dice que más allá de la tecnología lo que está mal en el mundo es el vínculo social. La gente está sola y el diálogo se suele rechazar pues raramente es el espacio de un florecimiento mutuo. Y nadie quiere dejar que se aprovechen de uno. ¿Y la relación con la tecnología? La tecnología, y la riqueza, han permitido que dependamos menos de los otros. Pero, claro, no hemos logrado suplir la dependencia con el amor y la amistad. Entonces el vínculo social se ha “licuado”. Y como no vemos forma de salida esta situación, nuestro deseo de cambio se presenta como la imagen de una “catástrofe”. Según la película estaríamos esperando que algo de lo ya creado por el hombre nos logre salvar. Habría que buscar en el “tesoro” de la cultura humana esas ideas que permitan recuperar la capacidad de estar juntos sin dañarnos.
Análisis de Cine, Cultura Política2008 08 1:44 am
8 Comments »
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Interesante esa película…de verdad, y mejor aún el análisis que presentas. Como siempre nos haces pensar en cuestiones reales y tienes razón en ello… por lo de la tecnología, el medio ambiente y sobre todo, las interrelaciones humanas…
Respecto a “El cambio vendrá de una circunstancia azarosa e imprevisible.”, muestras cierta añoranza por algún cambio pasado, pero hoy, nos sugieres que si hay esperanza, eso nos da bastante alegría, nos alienta y entusiasma a seguir adelante… donde cada uno seamos lo mejor que podamos ser en cada momento dialogando y viviendo bonito en compañía de los demás.
Sería lindo si explicas en un segundo post eso de “buscar en el “tesoro” de la cultura humana” aportes para lograr una convivencia saludable en la sociedad.
Se nota tu buen corazón.
Comment by .. — 2008 08 @ 4:38 pm
Que detalle tuyo, haber ilustrado el post, colocando a Wall-e, el héroe de la hazaña cuando la humanidad regresa otra vez… Se le ve tan dulce, bueno, valiente etc. y etc., así como tanta gente que conocemos y a veces no los valoramos.
Comment by AnaT — 2008 08 @ 11:11 pm
Hola Profesor:
Vi la película por casualidad en la casa de una amiga, luego de haber leído este post. Tengo que decir que toda la película estuve atento para notar los aspectos que acá se señalan.
Una cosa que quería recalcar es que el consumismo nos presenta su cara más fea en esta película. El control, casi deshumanizante, que ejercen las máquinas sobre las personas se basa primordialmente en la satisfacción y creación de necesidades de consumo (recordemos la escena del cambio de moda de rojo a azul!)
De manera que, el consumo se presenta como una herramienta para la heteronomía, lo cual llevaría a los seres humanos, como creo se aprecia en la película, a caer en su culpable minoría de edad (al mejor estilo de Kant).
Para terminar, me imagino que si vió la película le tiene que haber gustado, tiene ese toque a comedia muda de chaplin, gran musicalización, expresiones muy vivas, etc etc…
Saludos
Comment by Alvaro — 2008 08 @ 1:53 am
A mi también me sorprendio esta película. La primera parte la encontré especialmente poetica… y dentro de todos los mensajes apocalipticos que nos rodean, la resistencia- en cualquiera de sus formas- es siempre una esperanza. Interesante y lindo análisis, maestro.
Comment by eliana — 2008 08 @ 4:09 pm
El tipo de análisis que Portocarrero propone para Wall-e no es del todo gratuito. Al considerar al protagonista Wall-e como un robot y a los humanos como humanos, el análisis se presta para una especie de deshumanización que ha explicado Portocarrero. Me pregunto si un análisis semejante se puede hacer sobre otros films animistas como Stuart Little, Babe o más recientemente, Beverly Hills Chihuahua.
Lo que me parece que no entiende Portocarrero es que el protagonista no es un robot, si no un ser humano. De la misma manera que ET es humano, al igual que los autos de Cars y hasta la idea de la muerte en Destino Final. Cualquier objeto al que se le atribuya una intención, no es si no una proyección de las intenciones humanas. A esta técnica literaria se la denomina animismo. Ha sido utilizada con fines didácticos, artísticos y sarcásticos desde el comienzo de la humanidad.
Me parece que Portocarrero hace un análisis literario de escuela marxista de Wall-e. Según este tipo de análisis, antes de interpretar las alusiones que representa el protagonista (entusiasmo, laboriosidad, romanticismo) hay que observar la clase social a la que pertenece el protagonista. En esto Portocarrero se queda en la superficie al sugerir que Wall-e representa a la tecnología. Pero Wall-e no tiene las características de una máquina. Creo que un análisis literario marxista más profundo develaría que Wall-e representa una clase proletaria empobrecida, alienada y con ciertos rasgos obsesivo-compulsivos al mejor estilo de Tiempos Modernos (como ya ha señalado otro comentarista)
Termino un poco apuradamente para no abusar del espacio. Me parece que hacer un análisis como el que propone Portocarrero de un film casi conceptual y minimalista como Wall-e, es correcto. Sin embargo opino que la sugerencia que Wall-e “viene de afuera” es errónea. Parafraseando a Flaubert, “Wall-e, ces’t moi”.
Estimado Luis
gracias por su comentario que me hace pensar. Wall-e es más humano que los propios humanos, eso es cierto. Pero también es cierto que es solo una máquina. Es como si no se puediera imaginar que lo más humano (el apego a la vida, el amor, el trabajo) pueda estar encarnado en los mismos seres humanos que en el film se están deshumanizando. Entonces la condición de wall-e es paradójica. Es más humano sin ser humano. Es también un resto, algo que quedó atrás. Una máquina que corresponde a tiempos más felices de la humanidad. En todo caso es un agente mesiánico. Ahora, que todos tengamos un wall-e dentro es algo que da que pensar pues eso significaría que nuestra humanidad habría que buscarla en ciertos automatismos que nos vienen del pasado.
Comment by SóloSéQueLuchoC — 2008 10 @ 4:51 pm
oiga la pelicula me parecio lokasa pss sabe y su analisis es expectakular
siga asi!!!
habia pensado algo asi
pero usted me lo aklaro mas gracias!!!
Comment by kevin_arthur — 2008 11 @ 6:18 am
Muy bueno el blog felicitaciones temas interesantisimos.
Saludos
Malanoche
Comment by Malanoche — 2009 01 @ 5:01 am
me paarece que la pelicula es demasiado fatalista, es muy cierto el mesianismo que esta muy presente en las culturas, pero en aqui la esperanza es un robot, que el hombre lo hizo; y a la vez la tragedia de la “humanidad” es la misma tecnologia; es decir hollywood (ese gran mounstruo que mediatiza la mentalidad de las personas a un patron de pensamiento disfuncional con muchas realidades que se tienen en el mundo) sigue introyectando , ese viejo discurso aburrido, la idea de que a la humanidad lo salva un heroe (un agente experno a nuestros problemas). En conclusion es una pelicula como las demas, del monton, comercial, barata, tonta, ingenua que vende la idea ridicula de que la esperanza en los problemas de los hombres esta en algun milagro. y mas no en los propios hombres
Comment by navegaupoetic — 2009 01 @ 6:55 pm