Cultura Política2007 02 6:57 pm

Hacer una evaluación de los primeros meses del gobierno de Alan García implica tratar de anticiparse al juicio de la historia. Un ejercicio temerario pues resulta difícil ser justo. Es un desafío escapar de la desconfianza para razonar la novedad de la situación. Y lo nuevo es una voluntad de hacer bien las cosas. (more…)

Crítica Literaria2007 02 10:12 pm

Homenaje a Leon Tolstoi

Soy un autor desconocido, salvo por unos cuantos amigos. De otro lado, a los 57 años no tengo mucha ilusión de trascendencia. Pero este panorama no es desconsolador. Es el mejor que he tenido en mi vida. Conociendo la modestia de mi lugar en el mundo y lo evanescente de la vida, puedo juzgar con (más) libertad y admirar sin (muchas) envidias. Y tengo más paciencia pues carezco de una meta hacia la cual correr. Entonces esta ha sido una buena época para leer las 1856 páginas de la novela de Lev Tolstoi Guerra y paz. La capacidad narrativa de Tolstoi es, en definitiva, deslumbrante. Pero, también, y no lo esperaba, tremendamente dispareja. A veces su prosa fluye mostrando las cavilaciones más íntimas de sus personajes. Se iluminan entonces los anhelos y temores que ellos rechazan. Las ideas de las que no quieren ser conscientes, pero que se abren paso, turbadoramente, por algunos instantes. Se trata de epifanías o revelaciones, momentos de verdad, en los que un abismo es súbitamente desvelado. Pero, otras veces, sin embargo, ocurre que los personajes y la propia narrativa tienden hacia el acartonamiento y el estereotipo. (more…)

Personal2007 02 12:47 am

Tenías razón al sospechar que tu pensamiento, buscando acercarse a la vida, se había extraviado por senderos que se alejaban de ella. Me refiero a varios textos recientes donde reflexionabas sobre el narcisismo. Hiciste tuya la idea de que el objeto que ama el (supuesto) narcisista no es tanto su realidad inmediata cuanto una imagen idealizada de sí mismo. La observación viene de Freud y Lacan, pero también está en otros autores, desde fines del siglo XIX. La idea implica que, a medida que la criatura humana se desarrolla, mucho de la libido deja de centrarse en su propio cuerpo y, como efecto de sucesivas intervenciones de la autoridad, ese erotismo es reconducido hacia otros objetos que resultan más alejados de lo inmediato y sensible. Esos otros objetos son los ideales que fundan la sociedad, las metas que se imponen sobre los individuos. A cambio de la obediencia, la sociedad promete un reconocimiento social que sostendrá el sentimiento del propio valer. No obstante, esa sumisión no es ninguna garantía de felicidad. Resulta que el precepto de ¡cumple tu deber, se bueno, y serás feliz! es un engaño. (more…)