Me dices que el cristianismo es opresivo. Crees que sus valores son tan exigentes que terminan por ser inhumanos. Entonces su gente, y tú entre ellos, vive maniatada, casi sin moverse, pero, a la vez, soñando, perdida en consuelos imaginarios. En esas condiciones, continuas, es muy díficil saber quien se es realmente. Un cristiano, como tú aunque seas agnóstico, está sepultado por una buena voluntad que ni siquiera es la suya.
Pero también me dices que el ser humano te da vergüenza. La tentación del mal es fuerte, la lucidez, escasa, y el placer, furtivo. ¿Y el dolor? El dolor está por todas partes. Piensas que, arrojada a la vida con tan pocos recursos, la criatura humana está, definitivamente, condenada a la infelicidad.
Para empezar, reflexionas, la materia prima, ese cuerpo revoltoso y autoreferido, no ayuda mucho. Entonces los cortes de la educación tienen que ser profundos, sangrantes. Cada civilización, piensas, intenta un balance entre lo prohibido y lo permitido. Pero, aquí y ahora, para ti el dilema es: confundirse con esos bellos monumentos de piedra sufriente u ocultarse entre las ramas del bosque, listo para salir y depredar.
¡Pero haz memoria! Acuérdate que cuando te enseñaban de Dios y sus mandamientos, el mismo profesor te ayudaba. Dios castiga pero sabe comprender. Y mucho más, aún: Dios te ama inmensamente. Pero tú pensabas, si me quiere y me comprende, porque me amenaza tanto. ¿Por qué me ha hecho así? ¿Por qué la tristeza? Finalmente no sabías que pensar. Allí te quedaste inmovilizado.
¿Qué es lo malo? ¿Dejarse llevar por los impulsos sin pensar en los otros? Seguir detrás de una alegría ¿morbosa? ¿enferma? ¿Pero hay otra clase de alegría? En todo caso el grado cero del cristianismo es el compromiso de no hacer mal al otro. Entonces el cristianismo se te hace pesado. Aplasta tu vida. Pero la vida se abre paso y aparecen las fantasías y no solo ellas. Hablas mal de los otros. A veces con vergüenza, otras veces con descaro. Te gustaría tener a un sin fin de mujeres. Sentirías alivio al ver pasar el féretro de la mucha gente que te cae mal. No eres ningún santo. Y cuando observas alrededor tuyo ves que tú no eres el único, por todas partes prolifera el deseo, el lícito y el prohibido.
¿A qué necesitas renunciar?

Hola Gonzalo,
Reflexion de año nuevo? Creo que es inevitable oscilar entre el deseo y la renuncia, que no es posible tener todo lo que uno desea. Lo dificil entonces es tomar decisiones sobre lo que debemos renunciar y lo que deseamos mantener. Pero una vez tomada la decision viene la liberacion. Lo tormentoso creo que es la duda permanente.
Un abrazo
Gabriela
Comment by Gabriela — 2007 01 @ 8:13 pm
Hola Gonzalo,
si, probablemente la forma de hablarnos y enseñarnos sobre Dios es muy equivocada, al final no generan ninguna relación directa con Dios..y eso es lo que busca la religión no?..una relación…sin embargo, al final es ya una opción de cada uno…se puede descubrir en el camino…si alguien quiere vivir como un cristiano de verdad y además estar más o menos feliz (aunque la felicidad no se alcanza siempre)…puede hacerlo..pero solo lo hará cuando pueda conocer a Dios de verdad….eso me parece a mí….no sólo cumpliendo los mandamientos, sin pensar por qué?..por qué no esto y por qué no lo otro?…en el camino pueden entenderse que las limitaciones…no son limitaciones…no porque uno puede hacer un sacrificio por ese SER..(a veces nos dicen esto)..sino porque entiende que es bueno para si mismo…claro..es como decir…es bueno comer..pero comer demasiado es malo para tu salud……parecido en la religión..si uno come está bien..pero si uno come demasiado cae en la gula……lo importante es entender y querer de verdad..entender todo..
en resumen, la forma de explicarnos como es Dios..como es su lógica (sea que para algunos ésta sea de castigo y para otros pura misericordia)…sólo tendrá éxito si hay una relación con ese Ser….y creo que también ayuda saber que El nos recordó…Amar a todos como a uno mismos…….de esta frase pueden derivarse varias conclusiones…..evitar innecesarios sacrificios ‘por amor’, y muchas otras cosas…
leía siempre en un libro de meditación para cristianos: “mi vida es toda de amor/y, si en amor estoy ducho,/es por fuerza del dolor,/que no hay amante mejor/ que aquel que ha sufrido mucho”…me encantaba..me encanta ahora aún..pero lo entiendo de manera diferente…y no como la renuncia o la idea de sacrificio para todas las cosas….y no todo en la vida del cristiano es renuncia y dolor….existen por supuesto!..pero se llevan de manera diferente..no por ser masoquistas pero por entender el sentido…y aún así..seguir siendo feliz..
me extendí mucho!..lo siento.
que buen blog!!!
mc
Comment by mc — 2007 04 @ 10:51 pm
Dios y la Religión tienen mucha relación, pero me quedo con el Dios de la Vida y Esperanza al estilo de G.Gutierrez, pues él afirma, cuanto amó a la humanidad que “Jesús, su hijo, puso su tienda entre nosotros” se hizo presente en nuestra historia, en nuestra cotidianidad… Evidenciándose esto con los avances, retrocesos y progresos en de la dinámica de las vidas de las familias de nuestro pueblo.
En la actualidad, Esejota nos invita a comprender la llegada a Dios en tres tiempos, en la búsqueda de su presencia generosa, en el encuentro transformador con Cristo, y finalmente, en la partida dinamizadora de llamadas y respuestas al compromiso con los otros, con los cercanos, iguales o diferentes. OH, Dios mío, es imposible aferrarte, y sin embargo , estás… ahí en la colorida naturaleza, en nuestr@s niñ@s, en la gente, en nuestras vidas y en todo lo que nos rodea….
Comment by AnaTers — 2008 06 @ 5:59 am
Dios y la Religión tienen mucha relación, pero me quedo con el Dios de la Vida y Esperanza al estilo de G.Gutierrez, pues él afirma, cuanto amó a la humanidad que “Jesús, su hijo, puso su tienda entre nosotros” se hizo presente en nuestra historia, en nuestra cotidianidad… Evidenciándose esto con los avances, retrocesos y progresos en de la dinámica de las vidas de las familias de nuestro pueblo.
En la actualidad, Esejota nos invita a comprender la llegada a Dios en tres tiempos, en la búsqueda de su presencia generosa, en el encuentro transformador con Cristo, y finalmente, en la partida dinamizadora de llamadas y respuestas al compromiso con los otros, con los cercanos, iguales o diferentes. OH, Dios mío, es imposible aferrarte, y sin embargo , estás… ahí en la colorida naturaleza, en nuestr@s niñ@s, en la gente, en nuestras vidas y en todo lo que nos rodea….
Comment by AnaTeresa — 2008 06 @ 6:02 am