Madeinusa ¿la imposibilidad del Perú?
Madeinusa
Madeinusa vive en un pequeño poblado andino. Su existencia discurre entre el temor al padre, que la asedia sexualmente, y la ilusión de migrar a Lima. Finalmente logra liberarse aunque antes asesina a su padre y sacrifica a un inocente, Salvador. El núcleo dramático de la historia está dado por la dupla incesto-parricidio. Se trata de un núcleo común a todas las sociedades y todas las épocas.
La problemática de fondo, los deseos incestosos y la fantasía parricida, es universal. No obstante, suele ocurrir -es lo normal- que los conflictos familiares, basados en los deseos sexuales de padres e hijos y en las fantasías agresivas, sean reprimidos en función de las leyes que prohíben el incesto y el asesinato. En efecto, la configuración de afectos que Freud llama el complejo de Edipo suele resolverse con la interiorización de la autoridad bajo la forma de conciencia moral. Desde luego que el bebé y el niño sobreviven en el adulto pero mediatizados por el superyó y el propio yo de la persona.
En la película el proceso de “normalización edípica” no predomina sobre las pulsiones primordiales pues resulta que el padre no renuncia a la hija y ella asesina a su progenitor. Situaciones como ésta ocurren en cualquier sociedad y época.
No obstante, visibilizar estos hechos representa, en este caso particular, una actitud crítica pues se los presenta como sintomáticos. Es decir, no como casualidades aisladas sino como resultados recurrentes que ponen de manifiesto la carencia de civilización, lo infundamentado de la ley y de la autoridad. Entonces, en el film se apunta a denunciar la incapacidad de esa sociedad para ordenar el trasfondo revoltoso e inconforme de la criatura humana. La clave del asunto está en que el film se postula que en el pueblo andino existe un “tiempo santo”, un período donde la ley queda en suspenso y todas las transgresiones son posibles. No generan culpa, ni sanción.
El “tiempo santo” abarca desde la muerte hasta la resurrección de Jesús, del viernes hasta el domingo.
En ese período no hay autoridad y todos los deseos pueden ser actuados. Incluyendo el incesto. Son tres días que comienzan cuando a la imagen de Cristo muerto y yaciente se le pone un velo que ratifica la idea que no puede ver ni sancionar nada. Entonces se produce un descenso colectivo en la bestialidad.
Ahora bien, en el inicio del drama está el deseo del padre, que es también el alcalde del pueblo. Abandonado por su esposa, que se ha ido –o fugado- a Lima, el padre está decidido a realizar la fantasía de poseer a su hija. Resulta entonces que amparándose en el “tiempo santo” la autoridad pretende violar el fundamento mismo del orden social que no es otro que la prohibición del incesto. No obstante, la hija resiste al padre y se entrega a Salvador. Un joven de clase media que está casualmente en el pueblo. Madeinusa apuesta a que ese gesto produzca un vínculo, un sentido de compromiso en Salvador, que le permita dejar todo y migrar a Lima.
El plan parece marchar conforme a lo esperado pero cuando la pareja Madeinusa-Salvador está escapándose, Madeinusa recuerda que su padre tiene los aretes de su madre, esos que le arrebató por su desobediencia. No está dispuesta a partir sin esos aretes pues ellos simbolizan la identificación con la madre, la autonomía de la joven. Pero esta pretensión de autonomía de la hija le resulta al padre resulta tan intolerable que destruye los aretes mordiéndolos. Cuando Madeinusa los descubre rotos siente un odio mortal. Entonces, dejándose llevar por su furia asesina, envenena al padre. Pero como no tiene un plan pensado resulta que cuando se descubre su crimen opta por echarle la culpa a Salvador que es luego (presumiblemente) ajusticiado por la comunidad.
En el mundo retratado en el film, la ley y la cultura no logran encausar los conflictos y pasiones más primordiales de los seres humanos. Muy en especial es el padre quien no está a la altura de su papel. Entonces tenemos una sociedad en retroceso a la barbarie.
Otra vez insisto sobre el hecho que una situación así puede producirse en cualquier lugar y época. No obstante, repito, visibilizarla tiene un propósito. En principio este propósito podría ser una crítica social. Llamar la atención sobre un problema para trabajar sobre él. Pero éste no parece ser el caso de la película pues en la narrativa no se insinúa la posibilidad de un orden legítimo. Las fuerzas anárquicas del impulso son demasiados poderosas por lo que tienen una licencia por lo menos temporal. Es imposible lograr un orden civilizado. La autoridad no se controla ni a si misma y, encima, es eliminada aún cuando no haya logrado concretar sus sórdidos propósitos. Entonces el porvenir de esa sociedad aparece como muy problemático.
Hay que hacerse dos preguntas. ¿En el mundo andino, y popular, es recurrente el incesto? y ¿Cuál es el sentido de visibilizarlo? Respecto a la primera pregunta hay que evocar la cantidad de violaciones entre parientes que salen en los noticieros de TV. Violaciones que tienen como escenario los pueblos jóvenes. Ahora bien, ¿esta visibilización casi obsesiva no tiene que ver, también, con la mirada, ávida de escándalos, de los periodistas? ¿no se trata acaso de ratificar una imagen previa del mundo popular como salvaje? ¿Acaso podemos estar seguros de que el número de violaciones e incestos es menor en las clases medias?
Respecto a la segunda pregunta sobre el sentido de visibilizar esa realidad, hay que notar que en el film no hay las bases para una reforma interna de las costumbres. En definitiva ese mundo no puede redimirse de sus retrocesos en la animalidad del abuso. Por lo que Madeinusa hace bien en fugar. Entonces la única salida es la migración a la ciudad. La desaparición de lo que no funciona. Me cuesta trabajo aceptar que esto pueda ser así. Si ese fuera el caso ese mundo no merecería existir y fuera, por tanto, muy justo que desaparezca. Así como Sodoma. Pero no por el castigo de Dios sino por la migración y el abandono de una cultura deficitaria, preñada de salvajismo.
Pero según los noticieros lo mismo sucede en el mundo popular. Entonces, salvo las clases medias, todo el Perú estaría dominado por la barbarie. En el film, además, el único representante de las clases medias es injustamente asesinado por los pobladores andinos.
O sea que el film muestra un país que no es viable por la barbarie y el déficit de autoridad en el mundo popular. Quisiera creer que la película está equivocada.
Pero aquello sobre lo que no me cabe duda es que el efecto práctico de Madeinusa es ahondar el abismo social. En efecto, la gente de clase media consume, otra vez, el estereotipo del mundo popular como salvaje. Además el mundo popular recibe una imagen inhabilitante de sí mismo. El mensaje es que la salvación de lo arcaico está en un cambio individual que supone dejar atrás la tradición.
Finalmente habrá muchos que resientan la película como una infamia de los criollos-pitucos que, otra vez, no entienden al país y que difaman lo andino.
Concuerdo con la crítica en que la dirección de arte es muy buena.
Addenda
ESTIMAD@S AMIG@S
¿POr qué ha colocado Claudia Llosa un drama universal en el espacio socio
cultural andino?
Abelardo Sánchez León en un artículo para El Comercio dice, con todo acierto, que la campaña de ese “niño es también peruano, ayúdalo” supone alguien que sin duda es peruano y que generosamente extiende la ciudadanía al compatriota desvalido. Todo ello visibilizando sus necesidades frente a los “Indiferentes” (no seas “indiferente” es la campaña de Ripley para regalar alimentos a los pobres) El otro que “también es peruano” es ese niño andino al que se pretende incluir a partir de la benevolencia de los más favorecidos.
La esposa del Presidente, la Sra. Nores dice que los niños andinos son muy
pobres y hay que ayudar a sus familias con la educación respectiva. Los niños
son llevados en las espaldas de las madres de manera que en la cocina absorben toda clase de humos perjudiciales para el desarrollo físico e intelectual.
El otro ya no es mirado como sujeto de cultura sino como materia humana
moldeable según los que ya saben. Los expertos. Los criollos semi-globalizados.
EL mundo andino votó por Humala. Pero Humala no ha dado la talla. El regimen de García no tendrá una oposición política. Seguirá habiendo protestas sobre todo si García o los suyos son vueltos a atrapar en algo sucio.
El mundo criollo quiere transformar al andino pues le parece salvaje, preñado
de irracionalidad, una amenaza. Esa es la tarea de la educación. La república
nace con ese proyecto. Ahora podría acelerarse.
Pero las representaciones criollas de lo andino no son justas. Se repiten
siempre los mismos motivos: irracionalidad, arcaísmo, violencia.
La “sustancia” andina no se deja moldear por la razón y la ley.
¿Pero ese mundo que pretende encarnar lo mejor, la razón y el progreso, es
realmente superior?
En el repertorio de imágenes hechas por criollos sobre lo andino la película
de Claudia Llosa resalta por el horror. Su mirada está cargada de miedo y ese
miedo lo pone en la sociedad andina. Se configura entonces el estereotipo de
gente torpe y elemental que se deja llevar, peródicamente, por la locura de sus pasiones. No
hay remedio para esa realidad.
Más allá de las marcas que no son impuestas por la sociedad, todos nos
podríamos reencontrar en nuestra comun individualidad humana. Pero ese
encuentro solo puede basarse en el respecto a la diferencia. Quizá,
paradójicamente, Madeinusa puede ayudar en este sentido pues gracias provoca la toma conciencia de nuestros prejuicios.
Claudia Llosa es una joven muy talentosa. Ojalá asuma el desafío de contar una
historia similar en medio de las clases medias limeñas.
Algo parecido trata de hacer Judith Velez en su película La Prueba. El padre
falla. Promete y no cumple, no está a altura. Como Madeinusa la Prueba habla
también del fracaso del progenitor, de su traición y abandono. Resulta
cobarde y oportunista. No sabe amar. Los personajes de La Prueba son densos, hasta cierto punto, al menos. Los de Madeinusa carecen de interioridad, están muy estereotipados, definidos por su entornos sociales. Por ello puede decirse que Madeinusa está hablando no solo de individuos sino de colectividades. La Prueba se refiere más a una historia personal que trata de comprenderse sin dejar de denunciarse.
Buenos amigos, a quien haya tenido la paciencia de seguirme hasta el momento le doy las gracias por su compañía y me despido porque ya me cansé. Seguro que hay muchas cosas más que pueden decirse.
saludos
Gonzalo
Otra addenda
He leído los comentarios de José Perla y Gustavo Faveron. Hasta donde se, el tema del incesto no ha sido muy trabajado por el cine. Está La Luna de Bertolucci. Pero en este film el incesto es comprendido como calidez exagerada y momentánea. Es anecdótico y no sintomático del medio donde surge.
Freud cedía que allí donde hay una prohibición hay un deseo. Entonces si el incesto está tan demonizado en los andes es porque la tentación anda por allí, rondando. La proliferación de los relatos sobre Jarjachas, y condenados por incesto, ratifica tanto la fuerza del deseo incestuoso como de la consiguiente prohibición.

Efectivamente los padres salimos mal parados en estas peliculas y no es casualidad que las idrectoras se an dos mujeres. Una que vive fuera y otra que vive dentro.
Comment by gonzaloportocarrero — 2006 10 @ 8:59 pm
Lamentablemente la problemática masculina que en realidad está enraizada en lo social es realmente compleja, creo que simplemente Madeinusa y La prueba son retratos, inconscientes, conscientes, retratos siempre válidos y que debemos agradecer que existan. Debo decir que tengo una vida marcada por pertenecer a una clase media alta y baja a la vez. Pues puedo vivir en el distrito más hermoso de Lima y haber estudiado en un colegio categorizado en la clase A por una de las universidades más pitucas de Lima, a la que por supuesto asistí, a costas del trabajo mal pagado y en condiciones precarias e inhumanas de “unos cuantos cholos” con los que también crecí cada vez que visité el taller de mis padres y por ello y otras razones más estoy marcada de la clase baja. Pues estoy marcada de ella cada vez que veo desde lo más íntimo la doble cara social de mi entorno. Cada vez que veo el racismo o mejor dicho las lecturas, constantes y cada vez más complejas, de discriminación en contextos en los que soy parte y en los que soy víctima (ambos me hacen sentir la clase baja de cerca). Por último, y compartiendo el tema de Madeinusa, cada vez que recuerdo haber sido víctima del acoso sexual (de cerca) y silenciarlo en cierto sentido, ya que a diferencia de mujeres de sectores marginales víctimas de este tipo de problemas sociales pude costearme una terapia psicológica y en estos días pensar en la acupuntura. Si Claudia Llosa y Jidith Velez se centran en la problemática masculina, habría que ver en qué se centran los directores, habría que mencionar a Frank Perez o a Lombardi, pues tanto hombres como mujeres somos capaces de “representar” problemáticas distintas pero TODOS compartimos en la realidad las mismas solo que unos con los ojos y el corazón más abierto que otros en ciertos temas, solo que unos disponemos de recursos, mecanismos y facilidades que otros no.
Comment by Bicicleta — 2006 10 @ 7:24 pm
PRUEBA
Comment by REY EDUARDO TAMARIZ — 2006 10 @ 3:20 pm
“Claudia Llosa es una joven muy talentosa. Ojalá asuma el desafío de contar una
historia similar en medio de las clases medias limeñas.” Cómo?, loko si ya lo hizo. Madeinusa es la pelicula de lo que una chica de la U de lima imagina que es el resto del Perú!
O_@
Comment by yuri gutierrez — 2006 10 @ 4:29 am
Madeinusa
But the problem that the movie poses can be best understood in terms of subalternity and (the failures of) hegemony. Gonzalo Portocarrero suggests as much when he argues that Madeinusa portrays “Peru’s impossibility”: “the film depicts a country th…
Trackback by Posthegemony — 2007 11 @ 11:45 pm
Profe Gonzalo:
Por estos días me encuentro en Cusco y quisiera compartir con usted y con su lectores un comentario que hice sobre la situación que vive mi tierra por estos días.
Saludos
Percy Barranzuela
Soy un cusqueño que radica en Lima, pero que estoy de paso por Cusco y veo con asombro y algo de pena el paro que realizan mis paisanos, in situ puedo comprobar que no existe razones coherentes para realizar esta manifestación, el chauvinismo brota en cada sudor del protestante y el populismo es lo único que puede justificar la manera como se expresan los dirigentes que organizaron este paro.
Para empezar se contradicen en sus ideas, por un lado piden la derogación de la Ley 29164 mediante una demanda de insconstitucionalidad, pero por el otro lado exigen intervenir en la elaboración del reglamento de esa misma ley. Desde que nací, una de las frases que más escuche fue que “existe centralismo”, tal vez algunas veces con razón, sin embargo hoy nada más lejana de la realidad, el centralista es el cusqueño que cree que cuando se habla de turismo es el que tiene que tomar la decisión y si, según ellos, no le conviene, entonces se debe derogar una ley que se convierte en una esperanza de progreso para muchas otras regiones del país.
La ley en cuestión no es la idea más extraordinaria del siglo, pero el solo hecho que haya una esperanza para que lugares como Tamputoco en la provincia de Paruro- Cusco pueda ser puesta en valor y el turista pueda visitarla, hace que esa ley merezca ser aplicada. Se preguntarán ¿Qué es Tamputoco? Según la Leyenda ,de este lugar salieron los Hermanos Ayar, algo que fue estudiado por todos los peruanos en el colegio, pero que hoy por hoy se encuentra abandonado, pudiendo ser una fuente de ingreso para la provincia más pobre del Cusco.
El populismo se hace visible desde la presencia de Hugo Gonzales y Marina Sequeiros,autoridades en peligro de ser revocados , hasta la huelga de hambre de un eterno postulante al congreso como Julio Quintanilla, el mismo que hace unos años recolectaba firmas en el Cusco para que Mauricio “El loco” Martínez no sea echado del Cienciano.
Los dirigentes dicen que el paro es un éxito, como no va a ser un éxito si todo se paraliza por miedo y no porque estén de acuerdo con el paro.
Cuando converso con mis paisanos y les doy mi posición, me tratan de limeñito y que no parezco cusqueño. ¿Me hace más cusqueño tirar una piedra a un taxista que necesita trabajar para comer? ¿me hace más cusqueño atacar a una joven porque abrió su bodega? ¿me hace más cusqueño poner piedras en la pista para que mi abuelito que ha sido dado de alta no pueda venir a la casa?
Como diría el doctor Alfredo Bullard en su columna del lunes no tengo la menor duda que hoy por hoy la mayoría de mis paisanos son gente inculta que dice defender la cultura.
Más allá de las soluciones que se vayan a dar repecto a esta ley , es urgente que el Estado intente unir al país, en Cusco se nota un odio al limeño sea quién sea, desde el presidente de la república hasta el policía que vino a apoyar a sus pares cusqueños. El país está dividido y el problema no nace con este Ley, no nos crucemos de brazos hasta estar en una situación similar a la de Bolivia en la que Santa Cruz busca su independencia. El gobierno tiene que darse cuenta que la idea de que Cusco quiera ser un país indepediente no está muy lejos.Ojala y me equivoque.
Comment by Percy Barranzuela — 2008 02 @ 8:34 pm