Cultura Política2005 08 3:41 am

Todo progreso significa dos cosas: una inconsciente continuación de lo pasado y una voluntaria reacción contra él.
González Prada (tomo I, vol. 2, p. 199)

El síntoma González Prada
- 1 -La subjetividad escindida y multiforme de Manuel González Prada [1] pone de manifiesto la heterogeneidad de las influencias culturales que atraviesan el siglo XIX peruano. En este texto quisiera concentrarme en dos de las fuerzas que se confrontan en su mundo interior: la vieja tradición criolla y el emergente positivismo Este encuentro resulta profundamente problemático por los antagonismos radicales existentes entre ambas concepciones del mundo. Además es inédita pues en el medio cultural peruano el conservadurismo criollo, lo que Mariátegui llamó el “colonialismo supérstite”, había logrado debilitar la renovadora influencia del racionalismo. Ahora bien, González Prada hereda la tradición criolla, nace dentro de ella, pero se apropia del credo positivista. Su proyecto apunta a una crítica radical de (more…)

Personal 3:40 am

Escribo un montón. Mayormente cosas sesudas. O que pretenden serlo. Cuando niño me gustaba dibujar pequeños monstruos. Las figuras eran fuegos humanizados, a la manera de llamaradas tristes, como ánimas que arden en un purgatorio. Algo expresaban. Trataba de decir: estoy aquí, y no lo paso tan bien. En realidad yo mismo era el destinatario de esos dibujos. No se los mostraba a nadie. En cualquier forma eran un consuelo. Además, pensaba que en algún momento esos monstruos serían reconocidos como una obra de arte. Había pues orgullo en el dolor. La cuestión era perfeccionar su diseño. Ellos serían mi salvación.

En algún momento dejé de hacerlos.

Luego, en otro momento, comencé a escribir. Asuntos muy personales, mensajes a mi mismo en los que trataba de (more…)

Crítica Literaria 3:40 am

¿Dejarse ser? Los avatares del sujeto en un soplo de vida de Clarice Lispector

Un soplo de vida (Pulsaciones) es un texto que pone en entredicho cualquier intento de clasificación. ¿Poesía? ¿ensayo? ¿teatro? ¿crónica?. Más por comodidad que por convicción, diremos: “novela”. Recordando en todo caso la afirmación de Bajtín de que la novela es la forma de enunciación más compleja pues a su interior pueden estar presentes todos los géneros discursivos. La forma o dispositivo en la que se desarrolla Un soplo de vida implica el contrapunto entre dos voces: el “autor”, y Angela Pralini, personaje que es una suerte de alter ego del “autor”. Ambas voces se “sienten” como discursos orales pues se trata de enunciaciones “en marcha”, que producen discursos que están llenos de dudas y preguntas, avances y retrocesos. Tienen un público que somos nosotros, los lectores reales que somos, sin embargo, invitados a (more…)

Derrida 3:39 am

Jacques Derrida y Elizabeth Roudinesco “Y mañana qué…” Ed. FCE. Bs. As. 2005. Capítulo 4 Imprevisible libertad.

En mi opinión el pensamiento más libre es el que transige todo el tiempo con efectos de máquina. Precisamente por eso utilizo raramente el término libertad. En ciertas ocasiones, sin embargo, defenderé el término libertad como un exceso de complejidad respecto a un estado maquinal determinado y lucharé por unas libertades pero no hablaré tranquilamente de la libertad. Desconfío del término libertad porque aparece cargada de presupuestos metafísicos que confieren al sujeto o la conciencia –es decir, a un sujeto egológico- una independencia soberana respecto de las pulsiones, el cálculo, la economía, la máquina. Yo definiría la máquina como un dispositivo de cálculo y de repetición. Pero en la máquina hay un (more…)

Textos comentados 3:36 am

En: Génesis, sentido e ilusión fílmica II

El cuerpo no es una cosa sometida al espíritu, sino un poder sensible de significaciones y autoreconocimiento. Como dice Merleau-Ponty, el cine es particularmente apto para mostrar la unión del cuerpo y el espíritu, del espíritu y el mundo, y para expresar uno en otro. El cine elabora la percepción humana desde el poder de la imaginación. En la percepción del cine, el espectador mezcla imágenes mentales subjetivas con imágenes objetivadas, en un recíproco juego de identificación y proyección. La imaginación y la percepción responden a un suelo común de comportamiento del cuerpo, y están entrelazadas como formas de expresión y sentido del mundo humano. La reivindicación del cuerpo en la fenomenología de Merleau-Ponty apunta a una crítica a Descartes y a su definición de la subjetividad como hecho mental, puro pensamiento. “La percepción y lo percibido tienen necesariamente la misma modalidad existencial, pues no puede separarse de (more…)

Textos comentados 3:36 am

En: Colección espacios. Universidad del Cauca

I

1. El cine tiene un “enfático carácter de realidad”, logrado mediante la proyección de imágenes en movimiento que reproducen la vida con una extraordinaria veracidad.

2. Es necesario distinguir el mundo vivido del mundo percibido. El mundo vivido “es aquella experiencia en la que la conciencia se llena plenamente con la cosa misma, como evidencia primaria”. Este mundo es asequible al niño, en la medida en que no tiene aún preconceptos que orienten su percepción. En la experiencia del mundo vivido es posible un contacto primordial con las cosas. No obstante, la percepción depende también de las sedimentaciones de sentido que median entre lo vivido y lo registrado. Estas sedimentaciones de sentido son hechos sociales e intersubjetivos que suponen una “intencionalidad”, un tipo de relación que define tanto al sujeto como al objeto de (more…)

Cultura Política 3:35 am

“No hay peor pecado en la vida que ser aburrido”
(Paris Hilton)

Su “look” es de personaje de historieta. Sus pantalones apretados, su blusa color plata, y su cabellera lisa y pelirroja le dan un aura de irrealidad y caricatura. Es una apariencia fabricada, su humanidad es solo el soporte de un personaje que se pretende “sincero”, “veraz” y, sobre todo, divertido. De otro lado su gestualidad exaltada evoca a alguien que se está conteniendo de la urgencia de ir al baño, como si tuviera cosas tan importntes que decir y le faltara el tiempo para hacerlo. Finalmente, los altibajos de su voz y sus risitas desenfrenadas nos llaman a ser cómplices de una verdad “picante”, oculta, sabrosa.

No hay nada que hacer, Magaly Medina compone una figura de indudable carisma para quien está a la búsqueda de un festín u orgía de maledicencia y sarcasmo. El clima emocional de su programa captura el ánimo de sus televidentes. No en vano ha logrado un consistente rating de alrededor del 15%. Audiencia compuesta de públicos muy diversos en términos de edad, género y grupo social. Es un público fiel que sabe muy bien lo que espera. Sus televidentes están tan predispuestos a la sonrisa que a Magaly no le cuesta esfuerzo hacer reír. Entonces cualquier humorada desencadena una carcajada. No hay duda, estamos bajo su hechizo, anhelantes de más. Definitivamente leales, cómplices, comprados.

Ciertamente no reivindica la seriedad. Su impostura es sarcástica e hiriente. Su propuesta es divulgar los “secretos inconfesables” de personajes conocidos de manera de hacer pasar a su público un “buen rato”. La fórmula se repite una y otra vez. No, las cosas no son como se pretenden. Esas estrellas de la televisión y el deporte son muy distintas a como se pretenden. Tras una tenue fachada de honorabilidad se oculta lo transgresivo e inmoral. Es la vieja lógica del chisme, del relato que hace gozar desnudando la falsedad, mostrando los pies de barro de la gente famosa.

En uno de sus programas se dedicó a injuriar a Jeanet Barboza. La presentó como manipuladora y poco imaginativa, como una roba-maridos. Como una persona que, a falta de capacidades, se desespera por llamar la atención y mantenerse vigente en la competitiva escena chollywoodense. Magaly comentó declaraciones de la Barboza donde ella insinuaba una relación afectiva con Federico Anchorena. Recordó que había hecho exactamente lo mismo hace unos años cuando pretendió “colgarse” de Federico Salazar. Un hombre comprometido, igual que Anchorena. Barboza, nos dice Magaly, busca visibilidad mediática a través del sensacionalismo, insinuando relaciones galantes con hombres que no están disponibles, pero que habrían sido atraídos por sus encantos. Entonces lo que parecen confesiones espontáneas, son, en realidad, intentos de llamar la atención mediante el escándalo.

La Barboza sería pues una mujer sin talento que busca como fuere una presencia que no merece. Magaly se coloca, entonces, en el plano de una jueza que, ejerciendo una censura moral, corta las alas a esa supuesta mariposa del amor que, según ella, sería más un gusano. La descalificación nos resulta graciosa en la medida en que somos cómplices, en tanto compartimos sus apreciaciones. El subtexto sería el siguiente: “Jeannette Barboza, ese ícono admirado, que para muchos representa el logro por el esfuerzo personal no merece, en realidad, ninguna consideración, pues se trata de una mujer fácil, sin talento, y sus éxitos se los debe a “regalarse” a quien tenga el poder de hacerla visible en la escena mediática”. Lo que resulta gracioso es el gesto de “desvestir” a la figura pública, encontrar que no hay nada valioso, que todo es impostura.

No obstante, es claro que la presentación de Magaly invisibiliza las cualidades que han hecho de la Barboza una animadora de mucho éxito. Se trata de su naturalidad y calidez, de su identificación con el Perú provinciano. Estos rasgos catapultaron a su programa La movida de los Sábados a altos niveles de rating. En el trabajo de Rocío Trinidad, sobre el efecto de la televisión en los niños del campo, hay evidencia de que Jeanet Barboza es un ícono para los niños de las comunidades campesinas, pues ellos la perciben como alguien semejante, como una figura con la cual se pueden identificar. Su biografía “oficial” nos dice que ella viene del campo, del mundo de abajo, que ha usado yanques, y no se avergüenza de su origen social. Jeanet Barboza encarna, pues, una figura de éxito social y de calidez para con el mundo provinciano y migrante. La inmensa mayoría del país. Se trata de una combinación tan exitosa como difícil de lograr. Y más aún de mantener, en la medida en que en nuestro mundo social todo progreso suele conllevar la tentación a una mimesis con los de arriba y a un desprecio hacia los de abajo. Como comentario al paso puede decirse que quizá la tragedia de Jeannette haya sido ceder a esta tentación. Así en vez de perseverar en la proximidad al mundo popular apostó a una sofisticación arribista y negadora. Entonces perdió la popularidad entre los de abajo sin ser tampoco aceptada entre los de arriba.

Sea como fuere, es evidente que en los comentarios de Magaly hay una actitud racista. La Barboza sería la huachafita que sin mayores estudios trata de abrirse campo, saltando de cama en cama. Magaly pretende devolverla a su lugar, destruir su imagen pública. Aquí la situación es paradójica, por cuanto Magaly necesita que Jeanette sea famosa para que destruir su imagen tenga interés, produzca rating. Es decir, requiere que su víctima tenga un éxito que ella no quiere ni pretende explicar, pero sí desea aniquiliar. El desconocimiento de sus méritos y el goce en des-vestirla tiene, pues, un trasfondo conservador. No se valora sus virtudes, solo se denuncia su falta de capacidad. Su aparente éxito dependería de la liberalidad con que distribuye sus favores sexuales. Ahora bien, Jeanette es, en realidad, un “modelo de identidad” que exalta un nosotros- los- provincianos- que- nos- sentimos- orgullosos. No obstante, debe reconocerse que parte de su éxito responde a la exhibición de sus atributos físicos, a figurarse como mujer despampanante que, aunque de origen popular, puede gustar a todos.

¿Por qué puede ser gozosa la destrucción del carisma de un semejante? ¿Por qué tanta gente se ríe cuando una persona aparentemente importante es “reducida”? ¿No será la satisfacción de sentimientos de agresión y envidia? ¿No será la confirmación de un racismo que nos cerciora de que nuestra manera de ver las cosas es la adecuada? ¿Por qué la mezcla de desprecio y agresión resulta gratificante?

No es fácil responder estas preguntas. En todo caso es necesario “problematizar” el éxito de Magaly, es decir, investigar lo que ha ocurrido en la sociedad peruana y en nuestras subjetividades para que la propuesta de su programa sea tan exitosa. En los años ochenta, Gisela Valcárcel, la “reina del mediodía”, con la consigna “todos somos lindos”, lograba índices muy altos de rating, sobre todo en las señoras de su casa. Ahora Magaly obtiene un éxito similar con la consigna “todos somos basura”, especialmente entre los jóvenes.

El espectáculo que nos ofrece Magaly puede compararse con el Circo Romano. Es el goce en la destrucción de las honras que son denunciadas como imposturas, detrás de las que se esconde una realidad inmunda. El goce de hacer y consumir estas denuncias es sintomático de la época en que vivimos, marcada por el individualismo y la caída de todo lo elevado. La denuncia de las llamadas prosti-vedettes es al respecto emblemática. En una de las emisiones más recordadas de su programa, Magaly denunció a varias vedettes acusándolas de ejercer la prostitución. Para ello montó un operativo con cámaras secretas, disfrazando a sus periodistas como clientes dispuestos a pagar lo que fuera.

En el mundo donde Magali es la reina, el nuevo canon de interpretación de las acciones de la gente es la conveniencia personal. Es lo único que existe. Lo demás es mistificación bien pensante y absurda. Ingenuidad trasnochada o hasta hipocresía. Se trata, pues, de una visión ácida de la vida, de donde queda excluido el amor. Es una reafirmación humorística, sarcástica, del credo de que en la vida todo el mundo atiende sólo a su goce, por lo que nada bueno o generoso debería esperarse.

Magaly es un síntoma de la “magalyzación” de la sociedad peruana. En los medios de comunicación se registra el mismo fenómeno en los programas políticos. En casi todos estos programas se, goza con fruición de las denuncias a los personajes públicos. El público es fiel pues está esperando justamente eso, la ración cotidiana de desencanto, la persuasión de que todo es una cochinada.

La “maldad” de Magaly se oculta como ironía o como “investigación seria”, como un reestablecer la verdad de las cosas. La propia Magaly se presenta a sí misma en clave humorística. Ante todo, pretende hacer reír. Eventualmente se justifica como una desmitificadora lúcida de inocencias supuestas. ¿En qué medida esta ironía viene a neutralizar el sentimiento de culpa que debe traer el gozar con el sufrimiento infringido?

Magaly se justifica como pretendiendo hacer reír. Hacer daño sería sólo un medio o instrumento, pues lo importante sería generar alegría. La risa tendría “daños colaterales” inevitables, pero justificados. En síntesis, lo importante es la risa fácil y el costo no interesa. ¿En qué medida es defendible esta posición? Si fuera cierta tendríamos que decir que su programa es en el fondo cómico. No obstante, en los programas realmente cómicos, la risa no destruye, no es amarga. Es benevolente, reconcilia con la vida, puesto que cualquiera puede ser como la persona que provoca risa. Esa debilidad humana está en presente en todos. No es una risa moralista que distancia, juzga y se escandaliza; sino que acerca y humaniza. Por tanto, no podría decirse que la crueldad sea algo accesorio en el programa de Magaly. Se trata de algo central, la suya es una propuesta de gozar con la denigración ajena.

Y es que lo peor que hay en el mundo es el aburrimiento y la tristeza. Magaly le garantiza a su público que ella alejará ambos fantasmas. Entonces, podemos concluir que el entretenimiento sádico que ofrece Magali es una forma de huir de las complejidades de la vida. Se traslada al otro los propios sufrimientos. Simone Weil decía que la paciencia es la virtud que nos permite no convertir el sufrimiento en crimen. La propuesta de Magaly es justamente la opuesta pues se trata de convertir el sufrimiento en crimen.

Textos comentados 3:35 am

En: Ed. IEP. Lima 2003

1. En contraste con una visión que supuestamente descalifica por principio los medios de comunicación audiovisuales, la autora reivindica una aproximación empírica que tenga en cuenta que el consumidor no es un ente pasivo sino un sujeto activo capaz de escoger y negociar los significados de la propuesta televisiva. La TV es, entonces, un medio de aprendizaje paralelo que permite ampliar las fronteras de lo conocido. Estas ideas son problemáticas. El supuesto de un sujeto necesariamente activo permite descartar cualquier hipótesis sobre la influencia de la TV sobre la subjetividad. De otro lado, los críticos de la TV son arremolinados en un solo saco: letrados llenos de amargura que no se resignan a perder su prominencia. En realidad, la situación no es tan simple y la dicotomía sujeto activo - alienación desubjetivizadora no ayuda a pensar, pues pone por delante lo que en todo caso debería ser la (more…)

Textos comentados 3:35 am

1. Se trata de potenciar la capacidad emancipatoria de la política de los Derechos Humanos en el actual contexto de la globalización y fragmentación de culturas e identidades. La ideología de los Derechos Humanos ha sido apropiada desde diversas perspectivas y de lo que se trata aquí es de esbozarlos como agenda del “cosmopolitismo subalterno”. Ello implica reconocer a la naturaleza incompleta de cada cultura, de manera de hacer posible un diálogo desde la tradición y la insuficiencia al mismo tiempo.

2. Durante mucho tiempo los Derechos Humanos fueron instrumentalizados por las fuerzas conservadoras, de manera que la izquierda desconfió de su potencial como guión emancipador. En efecto, los gobiernos norteamericanos usaron estándares dobles y se alearon con dictaduras. Mientras tanto, las fuerzas progresistas apostaron al socialismo. Ahora la izquierda ha acudido a los Derechos Humanos para reconstituir el lenguaje de la emancipación, para llenar el vacío dejado por las políticas socialistas. Ello puede ser posible, pero sólo (more…)

Análisis de Cine 3:34 am

1. En La Rosa Púrpura del Cairo Woody Allen presenta un problema fundamental, a la vez que toma partido por una respuesta posible. El problema es el de la relación entre ficción y realidad. Y la respuesta de Allen es que frente a una realidad agobiante podemos encontrar mucho consuelo y sentido en la ficción.

2. La película se desarrolla en los Estados Unidos de la década del 30, en la época de la Gran Depresión. Cecilia, la protagonista, está entrampada en un matrimonio abusivo y en un trabajo donde tampoco cuenta. No obstante, no es una persona amargada, resentida contra el mundo. La clave para mantener su buen humor es (more…)

Textos comentados 3:34 am

En: Víctor Vich. El discurso de la calle (pp. 138-139) Ed. Red para Desarrollo de las Ciencias Sociales, Lima 2001.

/yo digo a todos los hombres que nunca le peguen a una mujer / carajo / si hay acá alguna dama que me está escuchando / si su enamorado le mete la mano / hazle el pare / desahuévalo / “ahí no” / “nunca más” / termina ahí nomás / porque el hombre promete, promete hasta que te lo mete y luego cagao / porque el amor empieza con besos y abrazos / “mi vida” los primeros días / dos tres meses / cinco meses / ocho meses / “mi amor, mi vida, vamos a pasear” / todo es besos y abrazos / carajo alguien la mira y ese pata saca la cara por ti / “qué la miras a mi germa carajo” / “no la mires, no sabes que la puedes ojear / voy a tenerle que pasarle huevo toda la noche” / tanta huevada carajo / “vamos mi amor” / al cruzar la pista / “señor por favor pare su c (more…)

Textos comentados 3:33 am

El texto de Koketím se encuentra transcrito en el libro de Víctor Vich El discurso de la calle[1] (pp. 73-78). En el análisis respectivo llegamos las siguientes conclusiones.

1. La performance de Koketím puede ser valorada como un show business, es decir, como una mercancía cultural que se vende y se compra. En esta visión se enfatiza que el propósito “final” del cómico es vender un libro. Toda la performance estaría, entonces, destinada a persuadir a sus oyentes para que compren el producto respectivo. Koketím moviliza en sus oyentes sentimientos de:

a. Solidaridad: soy como tú, ayúdame.
b. Culpa: tú has gozado con mi show y ahora te toca retribuirme, no seas mezquino.
c. Piedad: mira, yo necesito, con esto me g (more…)

Textos comentados 3:33 am

La idea es que esa tradición no puede pensarse como una “oralidad residual”, que es un proceso comunicativo vivo, un espacio donde también se define el sujeto popular moderno, el hijo de migrantes, que hereda así un conjunto de valores y creencias contenidas precisamente en esa transmisión oral. Uno de los relatos atestiguaba la vitalidad en la urbe de una tradición colonial, de origen andino-cristiano. El tema es la aldea que es sumergida como castigo. En la tradición cristiana (Sodoma y Gomorra) las ciudades son destruidas por un desenfreno sexual (more…)

Kristeva 3:32 am

En: “Sol negro, depresión y melancolía”

La melancolía es un abismo de tristeza, de dolor incomunicable, que nos absorbe hasta hacernos perder el gusto por la vida. El estilo aparece inevitable. Cualquier hecho puede ser el disparador de una desesperación que viene de un nivel más profundo:

“mi depresión indica que no sé perder: ¿quizás no supe encontrar una contrapartida válida para la pérdida? Se desprende, entonces, que toda pérdida trae consigo la pérdida de mi ser o del Ser mismo. El deprimido es un ateo radical y taciturno” (pp. 10).

“Para el ser hablante, la vida posee sentido: es, por lo demás, el apogeo de sentido. Tan pronto éste se pierde, se pierde la vida misma sin aflicción. A sentido perdido, vida en (more…)

Textos comentados 3:32 am

Escritos seis meses antes de su muerte, los poemas agrupados bajo el título Trozos de Vida, publicados póstumamente, representan un espacio en que González Prada se confronta al sinsentido primordial de la vida, tratando de representar sus vivencias más entrañables. En el contexto de un racionalismo que ha eliminado cualquier horizonte de trascendencia, se busca, en el aquí de la vida, las razones que hagan que merezca la pena seguir viviendo. Por este discernimiento desfilan distintas posibilidades: los ideales de paz y justicia, la opción de un encuentro gozoso con el otro, la grandeza de la patria, la exploración de un sentimiento panteísta que nos religue al mundo y a lo viviente. No obstante, todas estas no llegan a fundamentar un sentido. Prima, entonces, la desolación, la vivencia de una vida que es fugaz, transitoria e insignificante, que tiene como única perspectiva la realidad última de la muerte. Frente a una situación tan decepcionante sólo cabe el (more…)